Carmen Casado Linarejos

Epifanías

Carmen Casado Linarejos


El pasado

16/03/2025

Hay una famosa novela de no hace muchos años, escrita por Antonio Bascones, que lleva por título El pasado siempre vuelve. En la actualidad política, el pasado no es que vuelva sino que se utiliza en beneficio exclusivo del Presidente del Gobierno. Al comienzo del presente año se anunció la gozosa celebración del aniversario de la muerte del general Franco. El propósito de aquel anuncio, cuando no parecía interesar a nadie recordar al dictador, en un momento en que las noticias de asuntos turbios se aproximaban peligrosamente a la familia de Sánchez, era desviar la atención de los medios hacia el pasado y, de ese modo, se ocuparan menos de un presente poco favorable al presidente. Conseguido el propósito, ya no se habla más de Franco y menos del hermano y la esposa de Sánchez. Los problemas del Gobierno se centran ahora en sus propias contradicciones, fruto de su hermanamiento con socios independentistas que suben continuamente el precio de sus siete votos. El sector comunista gobernante se niega a aceptar el mandato de la UE sobre el presupuesto dedicado a la defensa. Son  asuntos muy graves que acercan el momento de convocar elecciones generales, lo que no parece estar en el ánimo del Presidente que, encerrado en su laberinto, desea mantenerse en Palacio el mayor tiempo posible. Para evitar lo inevitable el pasado siempre vuelve y se aprovecha. La pesadilla que vivimos hace cinco años sufriendo una terrible pandemia que tanto dolor produjo en nuestras vidas, vuelve a la actualidad con el enfoque necesario para atacar a la derecha. Sobradamente conocida es la obsesión que padece Sánchez con la Presidente de la Comunidad de Madrid, a quien no perdona el éxito indiscutible en las elecciones. La 2 de TVE emite un documental que, debidamente manipulados los datos, se centra en la Comunidad de Madrid, culpando a la señora Ayuso de haberse lucrado con las muertes por covid. Es un documental sectario e indigno de la televisión pública, que debe ser independiente y no estar al servicio de los intereses de un partido inmerso en feas corruptelas  que hay que ocultar a la sociedad.