Víctor Corcoba

Algo más que palabras

Víctor Corcoba


Ser poesía, ser poetas

11/06/2024

Dejémonos estimular por los signos del verso, activemos la voluntad y la mente para repoblar el planeta de menos poder y más poesía, para que en las noches oscuras puedan sobrellevarse las diversas sintonías de andares, con activos sueños colectivos, renunciando a los intereses personales. Indudablemente, estamos desabastecidos de cantores. Necesitamos despertar, salir de los adoctrinamientos y entrar como rapsodas en guardia y acción, incluso en medio de la debilidad. 
El momento viene crecido de violencias, conflictos e inseguridades, lo que requiere además asistencia y ayuda humanitaria; sin obviar, la sanación de nuestros mares interiores, con el ejercicio solidario responsable y la inspiración de las existencias conjuntas. El falso cortinaje nos está dejando sin palabras, con los espacios vacíos y las capacidades corrompidas. 
Nos hace falta, pues, un espíritu poético que impregne tanto la soledad como el servicio, la intimidad como la tarea mística, de manera que cada instante sea expresión de amor donado, bajo la visión transformadora de la épica. 
 Ser poeta de testimonio nos alienta a estar vivos y en ruta, liberados de las esclavitudes mundanas y también nos hace comprometernos, en hacer justicia; máxime cuando unos países progresan, mientras que otros empeoran. Hoy sabemos que no hay ninguna razón para que los niños crezcan con multitud de tormentos, comenzando por la pobreza alimentaria, cuestión que nos exige una motivación idílica para poder reconducirnos por el templo de las pulsaciones, a la espera de que nos encauce la musa reparadora. Desde luego, no hay mayor riqueza que la entrega de sí, fermento de la verdadera dicha. 
Reivindico, por consiguiente, ser más poesía, para poder abrazar el territorio de lo auténtico y ver dónde colocamos la seguridad existencial. Por otra parte, hemos de abajarnos del reino del orgullo, al menos para poder activar otro estilo, el de la concordia y la mansedumbre, aire que nos hará más fraternos, al tiempo que evitamos el desgaste de energías en lamentos absurdos, resaltando el valor de la turbación y del descubrimiento. Sea como fuere, este mundo en el que vivimos tiene necesidad de recomponerse y poetizarse. 

ARCHIVADO EN: Poesía, Pobreza