Ilia Galán

Ilia Galán


Abandono del Ayuntamiento

06/05/2024

Es terrible contemplar cómo a veces los ayuntamientos dejan que se pierdan y arruinen hermosos e importantes edificios. Entre indecisiones políticas o torpeza en las actuaciones, muchas veces, por culpa de la administración y la burocracia, se pierden grandes inmuebles y resulta esto ineficiencia grave. Ahora es el grupo Vox el que levanta la voz en Palencia para denunciar estas torpezas, pues en el monte El Viejo, la Casa Grande, el Refugio y la Casa Pequeña, así como el mirador, ven holladas sus venerables piedras por el vandalismo que ataca, sobre todo, lo que parece abandonado. Convirtiendo espacios públicos y dignos en vertederos llenos de orines y excremento.
Si todo el mundo viviera bien, no sería tan grave. Pero hay quienes carecen de casas o necesitan locales. Cuando son lugares emblemáticos todavía es más lamentable, pues son símbolos de la ciudad: la desidia o el abandono son características tristísimas de no pocas poblaciones de Castilla, y suele ser por culpa sobre todo de sus gobernantes y administradores. Si un ayuntamiento no necesita un inmueble, debería ofrecerlo en alquiler para que alguien lo gestione y, si nadie quiere, a bajo o mínimo precio antes de que se pierda. O incluso vender, antes que permitir la ruina. Dejar que pintarrajeen malamente un edificio público, que se pierda el patrimonio o que los tejados se hundan es gravísimo y los ayuntamientos a veces gastan en tonterías enormes presupuestos, o en fiestas, cuando lo necesario se deja a un lado, porque tal vez no se ve tanto. 
Debería haber multas para los políticos que no gestionan bien lo que es de todos y lo dejan perder, para que con sus bolsillos paguen su inoperancia. Tenemos el problema de que los gobernantes trabajan como si no hubiese responsabilidades y como lo que gestionan no es lo suyo, sino lo de todos, como no es el propio patrimonio, se permiten abandonarlo. Fallos de nuestro sistema democrático: los errores que por ineficiencia culpable hacen los gobernantes deberían pagarlos con sus dineros personales, como también paga un empresario los errores propios. ¿Queremos alcaldes irresponsables?