De fiesta con zamarrones y otras tradiciones carnavalescas

César Ceinos
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Varias localidades de la provincia presumen de ritos y costumbres históricas de la celebración previa a Cuaresma que están potenciando

Imagen de archivo del Antroido de Cervera de Pisuerga - Foto: Brágimo (ICAL)

Los trajes de payaso, policía y pirata son habituales en los carnavales palentinos desde las últimas décadas del sigloXX. En el pasado, el tema del disfraz para divertirse por calles y lugares de baile antes de que llegara la Cuaresma iba por pueblos y cada uno de ellos tenía algún aspecto que le hacía singular. En prácticamente toda la provincia, por diversas cuestiones, acabó perdiéndose el componente tradicional de estas fiestas invernales, pero ahora se está redoblando el interés por promocionarlo en varias las localidades. Los reyes de la celebración son los zamarrones, pero no son los únicos...También hay birrias, mascaritos y hasta cofradías de Ánimas.

Para recrear estos ritos del pasado, los actuales organizadores tuvieron que recurrir a antiguos archivos, a libros con datos sobre las celebraciones o a personas mayores que los vivieron en primera persona cuando eran jóvenes. En el noreste, la asociaciónARCO Amigos del Patrimonio de Aguilar de Campoo explica que, para relanzar el Carnaval tradicional en 2017, hablaron con vecinos, según explica uno de sus integrantes, Francisco Gutiérrez. María Ruiz fue primera la informante que ofreció un relato global de esta fiesta, en la que la gente se vestía «con lo que había en casa», como pieles, trapos, varas y restos vegetales. «Se utilizaban hasta las cenizas de las lumbres para pintarse y como objeto arrojadizo», comenta. Respecto a los personajes que fueron recopilando tras escuchar a los mayores, hace referencia a los zamarrones (el que encabezada la representación), los mascaritos (que iban pidiendo dinero), el oso (que cumple el papel antagonista de la celebración al representar a los males y aparecía con un amo o domador), el aliguí, que llevaba un palo con un hilo del que colaba un higo.

Además, ARCO ha recuperado la figura de la señora vestida de vieja que asustaba a los niños, aunque no era propia del carnaval (salía en diciembre), y la representación de la parodia del doctor Bombasí, de la que todos los informantes se acordaban. «Esto se hizo durante mucho tiempo», detalla Gutiérrez, que, por último, cita como tradición aguilarense recuperada el manteo y la quema del pelele, que es la personificación de los males del año. En esta ocasión, estos ritos se celebrarán el domingo  9.

En Cervera de Pisuerga recuperaron recientemente el Antroido, cuyo gran pasacalles tendrá lugar el viernes 7. «Tenemos constancia de que ese nombre se asocia al carnaval cerverano desde unas ordenanzas del siglo XVII», asegura el alcalde de la villa, Jorge Ibáñez, quien también destaca que esta tradicional fiesta llegó en pleno vigor hasta el siglo XX, cuando decayó por las leyes franquistas, «que prohiben esta celebración en todas sus versiones». Además, explica que existe un bando de Celada de Roblecedo de la primera década de la pasada centuria en la que la que se indicaba lo que se podía hacer y lo que no en el Antroido. 

En el apartado oral, Ibáñez, que es historiador, recogió hasta diez testimonios sobre este rito previo al Miércoles de Ceniza, en los que le relataron, entre otras cuestiones, que los zamarrones utilizaban pieles de animales para disfrazarse. «También eran habituales sus cuernos», detalla el mandatario, quien habla de personajes como el oso, al menos, en Herreruela de Castillería. Por último, explica que en estos días se procedía a la quema del paisano o el tío, que en algunos casos llegó a extenderse casi hasta la actualidad. «Tenemos una fotografía del año 1991 de Celada de Roblecedo de este acto», añade.

Por su parte, la Asociación Musical de Guardo (AMGu) apostó en 2020 por recuperar algunas de las costumbres ligadas al Carnaval de la localidad, según detalla el director de la entidad, Manuel Dos Santos. «En nuestro afán por crear programación diversa queríamos rescatar los birrias, un personaje al que hacen referencia en el libro Guardo, sus gentes y su historia de Jaime García Reyero. «Era una especie de zamarrón que llevaba cabezas de animales de montaña y pieles. Además, portaban cencerros», declara el directivo de la organización cultural guardense. Este año, el día de birrias tuvo lugar el viernes 28.

Unos kilómetros más al norte, enVelilla del Río Carrión, José Antonio Rodríguez, comenta que las figuras características tradicionales de Guardo son los birrias; en Velilla, los zamarrones y en los pueblos de arriba, las patarronas. En el pasado, en la localidad velillenses, los zamarrones, que llevaban un palo  del que pendía un hilo con una bola, iban buscando a gente para «que les pagaran un vino en el bar», aunque ahora la costumbre ha cambiado y los que salen disfrazados son jóvenes y van detrás de los niños para que se diviertan.En esta caso, la fiesta está fijada para el sábado 8.

CERRATO. En Vertavillo se celebra un Carnaval sustentado por una cofradía de Ánimas documentada, al menos, desde el siglo XVI. «Esta organiza el domingo y el martes de Carnaval, antes y después de misa, un desfile de aspecto castrense en el que participan varias banderas, estandartes y dos tamboras», declara Javier Abarquero, quien también hace referencia a un desfile por la tarde en el postigo, donde se procede al revoleo de las banderas y al lanzamiento de una alabarda. «Es un espectáculo de colores y vistoso que se hacía en otras localidades del Cerrato, pero solo se mantuvo de manera continuada enVertavillo. En Antigüedad se ha recuperado y enVillamuriel se mantiene una tradición parecida», añade. Por último, declara que esta celebración tenía como objetivo contrarrestar el carnaval más transgresor que podía representar la mascarada. En Vertavillo han recuperado parte de ellas.