«El autor es el padre absoluto de la obra»

Pablo Torres
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Juan Carlos Rubio llega este viernes, a partir de las 20,30 horas, al Teatro Principal con 'El inconveniente', obra de la que es autor y director

El guionista y director de cine y teatro Juan Carlos Rubio - Foto: Sergio Parra

Un ejecutivo compra un piso en lo que es una buena oportunidad de negocio. El único condicionante es que debe convivir con la dueña del inmbueble hasta su fallecimiento. Esta es la premisa sobre la que se sustenta El inconveniente, una obra escrita y dirigida por Juan Carlos Rubio, que ha sido también adaptada al cine, y que llega este viernes al Teatro Principal. 

Es guionista y director, dos profesiones que tienden a relacionarse, aunque no son lo mismo
El autor es el padre absoluto de la criatura, su creador, y el director el que se la lleva de vacaciones una temporada. 

Sus responsabilidades son distintas, pues la del director termina con el estreno de la producción, mientras que la del guionista perdura. Un texto, en el mejor de los casos, es fruto de diversas producciones.

Sus obras se han estrenado en multitud de países, tanto de Europa como de Latinoamérica. ¿Aprecia una diferencia en los públicos? 
Reaccionan a los mismos estímulos. He disfrutado de públicos diversos, con distintas lenguas y culturas. Al final, contar historias desde una perspectiva emocional es patrimonio mundial. 
Me ha dado mucha alegría comprobar que con las audiencias tenemos más similitudes que diferencias. En mi caso, me he sentido muy conectado. Esto me ha hecho comprender que las barreras impuestas por las fronteras físicas no se corresponden con las morales del ser  humano. 

Ha trabajado tanto en teatro como en cine. ¿Cómo cambia un guion en función de cada disciplina?
Son enfoques diferentes, aunque el objetivo final es el mismo: llegar al espectador. En función del formato, se potencia o se limita el texto.

En mi caso, las limitaciones que implica el teatro me amarran bastante en la escritura. En una serie o película juegas con una elipsis más amplia, mayores escenarios y más personajes. Por el contrario, en el teatro tiendo a concretar la acción, con historias que se centran más en el aquí y el ahora. 

Otro aspecto diferencial es que en el cine y la televisión intentamos que lo que se muestre sea tremendamente real, mientras que en el teatro jugamos más con la imaginación. El espectador que va a las salas lo hace para jugar, soñar y dejar que le mienta. 

Su obra El inconveniente, que se representa este viernes en Palencia, ha sido adaptada a los dos formatos. ¿Esto fue intencionado?
Al principio era un texto teatral, que se estrenó en Estados Unidos y pasó por varios países. 

Bernabé Rico, un buena amigo mío, quería debutar en el cine y se fijó en esa historia para ello. La película, de 2020, tuvo un reparto extraordinario.

Pasado el tiempo y por circunstancias casuales decidimos volver a poner en pie esta obra teatral recuperando a la actriz del largometraje Kiti Mánver, con la que he trabajado en nueve espectáculos.  

Ya con la película la acogida fue muy emocional, y ahora con el teatro estamos muy contentos con la reacción del público. 

Fue candidato al Goya a Mejor Guion Original por la película Retorno a Hansala en 2008. ¿No ganar el premio es una espina clavada?
Para nada. Los reconocimientos son casualidades maravillosas que dan mucha gasolina para recorrer unos cuantos kilómetros. La dirección es el trayecto del día a día. 

Ser finalista en los Goya con Retorno a Hansala, ser uno de los cinco mejores guiones, es ya un auténtico premio.