Carrión de los Condes cuenta los días que faltan para la celebración de su Semana Santa, una de las más emblemáticas de la provincia, gracias a la entrega de los vecinos, el valor artístico y la calidad de sus tallas procesionales. Un auténtico museo al aire libre del que disfrutan cada año miles de personas y que, en esta edición, se celebrará por vez primera con el marchamo de fiesta de interés turístico regional.
Una distinción con la que la Junta de Castilla y León reconoce «la tradición, el arraigo de la fiesta y la particularidad» de la Pasión carrionesa, tal y como puso de manifiesto Javier Villafruela, prior de la cofradía de la Vera Cruz, encargada del grueso de la programación desde un ya lejano siglo XV.
A continuación, el también diputado provincial y concejal de Cultura en la ciudad jacobea hizo referencia a las procesiones que recorren las principales calles de la localidad «durante ocho días», en las que los portadores de las imágenes visten traje, corbata y capa castellana.
Entre las procesiones destacan la del Ecce Homo del Martes Santo, de carácter provincial, con la participación de cofradías de la capital, Herrera de Pisuerga, Paredes de Nava, Calzada de los Molinos y Villaherreros; la del Santo Entierro del Viernes Santo, con una decena de pasos que confluyen en la plaza Mayor; y la del Encuentro, con una Virgen del Rosario del siglo VI.
«Son días cargados de simbolismo, cultura y tradición», añadió la diputada de Cultura, Carolina Valbuena, quien abrió las puertas de la provincia para que los turistas «descubran» la riqueza artística y gastronómica. Por lo demás, cabe señalar que el cartel que ilustra la Pasión carrionesa corresponde a la Virgen de la Soledad, una talla del artista palentino Mariano Lantada, que se custodia durante todo el año en la ermita de la Vera Cruz. Esta misma talla sirve de portada para la revista que anualmente edita la cofradía con colaboradores y todos los pormenores de la programación.