Si este sábado una marea morada ocupó la columna vertebral de la capital para clamar por la igualdad de género, ayer fue el color azul el que tiñó la calle Mayor y El Salón como muestra de la solidaridad palentina.
Unos 600 corredores se dieron cita en la carrera solidaria que organiza cada año el colegio Santo Domingo de Guzman, en la que tanto alumnos como profesores, familiares y, en definitiva, todo el que quiso participar, pusieron su grano de arena para paliar los efectos de la Dana de Valencia. Y es que todo lo recaudado ayer será destinado íntegramente al colegio San José de Calasanz, en Algemesí, una de las localidades que más daños sufrió tras el fuerte temporal que azotó la Comunidad Valenciana el pasado mes de octubre.
El director del centro, David Palomo, reconoció a este periódico que el resultado de la inscripción fue «muy bueno». «Este año, después de lo ocurrido en Valencia, queríamos solidarizarnos con alguna institución educativa», aseguró.
Así las cosas, desde el centro palentino han mantenido durante estos meses contacto con el colegio valenciano. «Hablamos con ellos, las necesidades que tenían y la forma en la que podíamos colaborar. Nuestros alumnos han estado también en contacto con escolares de allí, haciéndose más conscientes de la situación y tomando un papel activo y comprometido», detalló el director.
La carrera partió del Salón y contó con un recorrido de dos kilómetros y medio, trascurriendo por la calle Mayor hasta concluir en el mismo punto de salida. Los más impacientes encabezaron el pelotón para intentar hacer el trayecto en el menor tiempo posible, mientras que otros optaron por llevar un ritmo más relajado. Antes del inicio de la marcha, se celebró una carrera infantil.