Empiezo estas líneas con una resaca emocional digna de mención. Durante las últimas semanas, el equipo humano de NNGG Palencia ha planificado su futuro cercano pensando en la I Escuela de Formación David Vázquez que ha tenido lugar el pasado fin de semana. Jóvenes que gratia et amore deciden poner su tiempo y talento al servicio de nuestra sociedad. 
El fin de semana ha estado marcado por el recuerdo a David, un tipo honrado, atento, cercano e íntegro, todo aquello que hoy escasea en política. Jóvenes de Bizkaia, Guipúzcoa, Toledo, La Rioja, Cantabria, Madrid, Valencia (con V) o de nuestras provincias hermanas de Castilla y de León, han pasado por nuestra ciudad y se han ido con el recuerdo de un joven que puso todo al servicio de Palencia. Vázquez se echó el ayuntamiento a sus espaldas, y con la concejalía más complicada, la que une números y personas, hacienda y personal. Dicen que lo más complicado de la política, por lo que dicen, es gestionar personas, con sus circunstancias, querencias, quejas, vicios y virtudes, y Vázquez en eso era el mejor. Nadie jamás se quejó de su trabajo, tarea harto difícil cuando se es concejal, jamás nadie tuvo una mala palabra era ese ejemplo de rara avis que tanta falta hace en política.
El 28 de septiembre de 2018, ha sido un día que quedará marcado en muchas de nuestras vidas, en esa maldita mañana de viernes, recibíamos una noticia desgarradora, Vázquez nos había dejado.  Jamás podría expresar un sentimiento de tantísima tristeza como el que invadía a toda la ciudad de Palencia ese día pero en honor a la Justicia, hay que recordar algunas palabras, que aunque levemente, nos permitan imaginarnos quien fue David Vázquez:
«Sentimos como propia la muerte de una persona que tanto ha dado al Ayuntamiento» afirmó Miriam Andrés, secretaria general del PSOE de Palencia y actual alcaldesa de nuestra ciudad. «Hoy nos ha dejado un trabajador excelente, un político de talla única», dijo Juan Gascón, concejal de Ganemos Palencia. «Palencia hoy pierde un excelente concejal, pero sobre todo una bellísima persona», según el comité de empresa del Ayuntamiento de Palencia. De David aprendimos; Ese es el verbo perfecto. Aprendimos a que una sonrisa nunca se borra, aprendimos a que los verdaderos líderes encuentran soluciones y no excusas, aprendimos a saber que si eres concejal lo eres las 24 horas del día y los siete días a la semana, aprendimos a respetar a los rivales políticos, aprendimos a mantener la calma en tiempos de zozobra, aprendimos que un café con él se podía convertir en una conversación con cualquier palentino sobre su barrio, aprendimos que una mente brillante es humilde e introvertida. Pero sobre todo aprendimos que, para ser cualquier profesión en tu vida, lo más importante no es estudiar, es ser buena persona y David lo era.
Por la Escuela han pasado presidentes, exministros, vicesecretarios, portavoces y demás cargos políticos, pero sin duda quien ha estado presente ha sido el alma de David. Asistimos a tiempos oscuros en política, la honradez, la excelencia y la ejemplaridad hace mucho que dejaron de estar de moda, quizá porque como decía Tomás Moro, «si el honor fuera rentable, todo el mundo sería honorable». La oscuridad que hoy impera en nuestra clase política se despeja recordando a personas como David, que iluminan nuestra vocación. Su ejemplo hoy guía nuestro camino. Alguien sonríe desde el cielo.

(*) Alonso Nieto es presidente provincial de NNGG Palencia