La Plataforma por los Derechos de las Mujeres en Palencia celebró ayer su tradicional marcha reivindicativa con motivo del Día Internacional de la Mujer. A pesar de las inclemencias meteorológicas, la participación dio buena cuenta del compromiso de la ciudad con la lucha por la igualdad, con una cifra de participantes que rondó los 600, según estimó la organización.
Partiendo de la plaza de Pío XII, la manifestación, encabezada por una pancarta con el lema Más feminismo, mejor sociedad, recorrió la principal arteria de la capital hasta desembocar en la plaza Mayor, con una instantánea en la que los paraguas, mayoritariamente de color morado, fueron alguno de los principales protagonistas.
A los pies del Consistorio, al igual que en años anteriores, tuvo lugar la lectura del manifiesto reivindicativo, en el que, bajo el lema Ni invisibles ni calladas, se acentuó el papel de la educación para incidir en los valores de igualdad entre los jóvenes.
La Plataforma acentúa en el 8M el papel de la educación - Foto: Sara MuniosgurenAsí, desde la Plataforma se advirtió del «aumento de machismo entre la juventud», sobre todo en las redes sociales. En este sentido, el colectivo apeló a la educación como herramienta para frenar este comportamiento en el entorno virtual. «No podemos dominar los discursos que circulan a través de las redes sociales, pero podemos educar en igualdad», subrayaron, a la vez que señalaron la importancia de que dicha enseñanza venga a través de un doble plano: el familiar y el de la educación pública.
Otra de las principales reivindicaciones pasó por la igualdad laboral. Al respecto, la Plataforma denunció que, en la provincia, los salarios de las mujeres son un 19,4 por ciento más bajos que los de los hombres. «Brecha salarial que se da especialmente en el sector servicios, en el que el 90% de las personas trabajadoras son mujeres y en mayor medida afecta a las extranjeras, doblemente discriminadas», concretaron.
En la misma línea, el manifiesto puso el acento en la precariedad laboral y la disparidad en el reparto de las tareas del hogar, una cuestión que, advirtieron, «sigue siendo una piedra que lastra» las aspiraciones de crecer profesionalmente en una empresa. «Casi el 80% de los contratos a tiempo parcial siguen recayendo en las mujeres», denunció el colectivo.
Cabe destacar que el manifiesto de este año contó con una fuerte reivindicación en el ámbito internacional. Así, no faltaron menciones a «la cancelación y persecución que sufren ahora las mujeres en las fronteras de Estados Unidos», o al rol de las féminas en países como Irán o Afganistán, donde estas son tratadas «como arma de guerra».
Asimismo, la Plataforma alertó sobre el auge de la extrema derecha, la cual, apuntó, «está limitando la libre circulación de las personas, muchas de ellas mujeres que están buscando ganarse la vida». Esas reclamaciones también estuvieron patentes en muchas de las pancartas que pudieron verse en el recorrido hasta la plaza Mayor.
Otro de los focos de la reivindicación pasó por el sistema judicial. «Por si no fuera suficientemente duro recordar un episodio de agresión sexual, a la mujer se le acosa, se le pone en entredicho, no se le cree, tenemos que estar demostrando la verdad, se nos acusa de mentir y de exagerar. Ya está bien», denunciaron desde la Plataforma.
AYUNTAMIENTO. Por su parte, el Ayuntamiento capitalino quiso reivindicar el papel de la mujer con un manifiesto que tuvo por lema Es nuestra hora. La artista Rosana Largo, impulsora del Museo de los Cuentos y la Ciencia de Paredes de Nava, fue la encargada de dar voz a aquellas féminas que, a pesar de su legado, no obtuvieron el reconocimiento que se merecían. «Hablemos de mujeres cuyos nombres no llenaron estatuas, pero cuyas acciones sí llenaron mundos», subrayó Largo, que estuvo acompañada de las concejalas María del Rosario García, María del Mar Rodríguez y Leire Montero.
Así, la artista ejemplificó esta reivindicación en personas como Hypatia, quien «iluminó la biblioteca de Alejandría con su sabiduría matemática y filosófica»; o en las calculadoras de Harvard, que no se llevaron el mérito correspondiente a su trabajo. Junto a ellas, Largo quiso acordarse también de «las madres y abuelas de nuestras propias familias, que con manos callosas y corazones indomables, tejieron oportunidades para que hoy estemos aquí, reclamando un mundo más justo».
Estas mujeres fueron citadas por la artista como forma de manifestar que «el camino no ha terminado». Por ello, Largo centró gran parte de su denuncia en la discriminación que muchas féminas sufren en el ámbito profesional. «En las aulas, las carreras científicas siguen teniendo un rostro predominantemente masculino. Que en el mundo laboral, las oportunidades aún encuentran trabas en el género», lamentó.
Al igual que la Plataforma por los Derechos de las Mujeres, el Ayuntamiento también aludió al papel de la educación como hilo conductor para alcanzar una sociedad en igualdad. «Trabajemos para que nuestras escuelas no solo formen profesionales, sino también personas libres de estereotipos, capaces de soñar sin límites y de alcanzar sin techos. Reeduquemos nuestros hogares, porque cada conversación, cada mirada, es una semilla en el corazón de nuestras hijas e hijos», concretó Largo. Al finalizar la reivindicación, tuvo lugar la actuación de la palentina Sara Bravo, quien interpretó varias canciones protagonizadas por mujeres.
Antes de la lectura del manifiesto, al abrigo del programa del Consistorio para el Día Internacional de la Mujer, tuvo lugar la inauguración de la exposición Científicas olvidadas jamás contadas, que puede visitarse hasta el próximo 30 de abril en el centro cultural Lecrác.
Este proyecto, elaborado por la propia Rosana Largo, busca poner en valor a una docena de mujeres en el ámbito de la ciencia que, a pesar de sus avances en sus respectivos campos, no obtuvieron los méritos que les correspondieron. Para ello, la artista ha realizado un paralelismo con cada una de las protagonistas y un cuento clásico, con un espacio especial dedicado a El principito.