Ángeles Fombellida presenta su libro No todo es blanco esta tarde en la biblioteca pública, a las 19 horas. Trabajar durante más de treinta años en la librería del Diario Palentino y su pasión por los libros llevó a Fombellida a publicar su primer ejemplar de relatos en 2019, Azar y causalidad, mientras que, en 2022, cambió a la novela con Un tambor en silencio. No todo es blanco es el tercer libro que publica la autora natural de Baltanás.
¿Qué van a poder descubrir los lectores en este libro?
Está estructurado en trece relatos en los que se tratan diferentes temas. En varios de ellos he tratado de colocarles la cara y la cruz de la misma moneda.
Aunque no tengan una temática en común, algunos sí que tienen una línea que los une. Por ejemplo, los dos primeros hacen referencia a la suerte, mientras que en otros se muestran diferentes formas de reaccionar ante un mismo hecho doloroso. Sin embargo, no me gustaría desvelar mucho de los cuentos porque creo es mejor leerlo.
Entonces, como los cuentos son independientes, ¿se pueden leer en distinto orden?
Por supuesto, sin ningún problema. Cada lector puede elegirlo. La gran ventaja de los cuentos es que no son muy largos y, además, dependiendo del tiempo del que dispongas puedes elegir leer uno u otro para cada momento. El único que es más largo que el resto es el relato final. Si fuese una novela sería distinto porque están divididas en capítulos y hay que leerlo por orden para entenderlo.
¿En qué se basó para escribirlo?
La verdad que no es una cosa concreta. A veces podía ser una conversación que podía tener con mi marido y, en ese momento, podemos decir que salía esa chispa necesaria que me hacía pensar que podía escribir algo sobre ello. También una frase o algo que escuchaba según pasaba por una mesa de un bar me podía inspirar a escribir. No es una cosa, son muchas, es difícil de explicar. Nada tiene que ver con una novela, que esa sí surge de una sola idea que vas elaborando. Evidentemente, el cuento tiene que tener algo que sorprenda, que en algún momento rompa, porque sino sería algo muy plano.
A pesar de que tengo tres libros, son muy distintos. Escribí otro de relatos, que fue el primero, titulado Azar y causalidad, y el segundo fue la novela Un tambor de silencio. Intento que todos ellos sean diferentes, incluso en los cuentos, no me gusta que estén narrados en la misma forma o sean monótonos.
¿Para qué personas considera que va dirigido?
Para personas adultas. A veces tenemos la percepción de que el cuento es infantil, pero en realidad puede ser de todos los tipos.
¿Qué le impulsó a escribir libros?
La principal razón es que a mí me ha gustado mucho leer desde siempre. Además, he trabajado con ellos, ya que estuve muchos años en la librería del Diario Palentino. Al final, ambas cosas te invitan a escribir cuando tienes tiempo.
Como decía, estuvo trabajando durante mucho tiempo en la libreria del Diario Palentino, ¿cómo fue esa experiencia?
Fue muy buena. Teníamos una relación fantástica con los periodistas que había en ese momento en la redacción del periódico, y algunos todavía estan ahí. Estuve trabajando como librera alrededor de treinta años en dos etapas diferentes.
¿Qué espera conseguir con No todo es blanco?
No tengo grandes aspiraciones. Sólo lo presento en Palencia, en la biblioteca pública.
A pesar de haber nacido en Baltanás, pueblo al que tengo mucho cariño, vivo en la capital y no me muevo mucho porque a estas alturas ya no busco el triunfo como tal.