Un ejemplo para todos

Pablo Torres
-

Tras 16 meses de hospitales, David Barrio, el bombero que quedó en silla de ruedas después de que un árbol le golpeara estando de servicio, regresa a Palencia. Es hoy homenajeado al abrigo de la festividad de San Juan de Dios

El joven David Barrio, antiguo bombero de la capital, regresa a Palencia después de estar más de un año en el hospital de Parapléjicos de Toledo. - Foto: Óscar Navarro

Cuando entró en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, David Barrio no esperaría estar planeando recorrer Canadá con una handbike -una bicicleta adaptada en la que los pedales se dan con las manos-. La vida de este joven bombero retirado cambió el 17 de octubre de 2023, cuando, estando de servicio, un árbol le golpeó provocándole daños en la médula.

Tras 16 meses de hospitales, uno en la UCI de Valladolid y los otros 15 en Toledo, Barrio regresa a Palencia para iniciar una nueva vida en la que, postrado en su silla de ruedas, mantiene el mismo humor que siempre le ha caracterizado. «Dentro de la gravedad de la situación, estoy bien, adaptándome», asegura a Diario Palentino, al tiempo que subraya el apoyo de sus amigos y excompañeros. 

Entre risas, Barrio se autodenomina un «falso tetrapléjico». «Por el nivel de la lesión, yo no debería poder mover las manos. Cuando entré en el hospital de Parapléjicos de Toledo, nadie esperaba que saliera con una silla manual», relata. Y es que los 15 meses que estuvo en el centro hospitalario son más del doble de lo que los pacientes suelen permanecer, ya que el tratamiento habitual es de unos siete meses. «Me dijeron que no era normal llegar como yo llegué, pero, al final, vieron tanta mejoría que seguí allí», apunta. 

Más allá de un par de destellos, Barrio confiesa no recordar nada del día del accidente, si bien reconoce que es algo que le gustaría. «Era un día de mucho viento. Estaba cortando un árbol con el sargento a última hora de la tarde. Me dijo que, en cuanto crujiera, echáramos a correr para el otro lado. Lo último que recuerdo es escuchar el crujido y luego me vienen flashes de la UCI», detalla. 

UNA NUEVA VIDA. Superada la etapa de hospitales, con tres operaciones incluidas, David Barrio vive actualmente solo en una vivienda adaptada en la capital. Según detalla a este periódico, el trabajo de un antiguo compañero le ha permitido tener un espacio en el que vivir acorde a sus necesidades.

«Es necesario que las habitaciones sean amplias para poder entrar con la silla, darme la vuelta y girarme; el pasillo y las puertas son más anchas; la cocina apenas tiene muebles debajo de la encimera, etcétera. Son pequeñas tonterías, pero necesarias», explica en relación a los cambios que tiene su inmueble respecto a uno convencional. 

Barrio afirma mantener la misma personalidad y sentido del humor que antes del accidente, incluso recuerda haber hecho algún pequeño chascarrillo cuando todavía estaba en el hospital. «Ha habido días malos y todavía los hay, pero afrontándolo con normalidad es como mejor se lleva», reflexiona. «Para los que vivan una situación similar, les diría que no es el fin del mundo, aunque tampoco piensen que esto es fácil. Simplemente es hacer adaptaciones e intentar ver cómo seguir disfrutando de la vida», añade. 

Aunque él mismo asevera que ya no es bombero, sus antiguos compañeros no están de acuerdo con tal afirmación. «Todavía siguen echándome la bronca cuando digo que era bombero. Ellos reiteran que lo sigo siendo», bromea, a la vez que manifiesta su «amor» por este trabajo. «He sido bombero y eso es algo que estará ahí para siempre», apostilla. 

El Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de la capital homenajea hoy a David Barrio al abrigo de la festividad de SanJuan de Dios, patrono del Cuerpo.