El grupo municipal de Vox ha presentado alegaciones contra la Ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), aprobada inicialmente en el pleno municipal de enero, al considerar que carece de estudios previos que justifiquen su necesidad.
Su portavoz, Sonia Lalanda, sostiene que no se han evaluado la calidad del aire ni el impacto del ruido y advierte de que la medida podría aumentar el tráfico y la contaminación en las vías periféricas. Asimismo, Vox alerta del perjuicio que supondrá para el comercio y la movilidad de los ciudadanos, especialmente para mayores y personas con movilidad reducida, al dificultar el acceso al centro.
El grupo municipal critica el control mediante cámaras de vigilancia, al considerarlo una invasión de la privacidad, y califica de desproporcionado el perímetro de la ZBE, proponiendo reducirlo a la calle Mayor y las zonas peatonales.
Por último, Vox solicita la suspensión de la ordenanza hasta que se realicen estudios técnicos y socioeconómicos que avalen su implantación. El plazo para presentar alegaciones finaliza el próximo viernes.