La VI Feria Apícola de Castilla y León se clausuró ayer en la capital con éxito de público. Prueba de ello fue la asistencia a la cata miel llevada a cabo en el pabellón Diego Cosgaya, en la que se agotaron las 90 plazas existentes. «Hubo dos partes en la feria, la profesional y la destinada la ciudadanía. Unos disfrutaron de la cata de orejuelas y la degustación de las mieles, otros de las charlas para apicultores profesionales y también de la adquisición de cosmética, jabones o bebidas con extracto de miel», detalló Julián Caballero, presidente de la Asociación Palentina de Apicultores, entidad organizadora del certamen.
Además, los profesionales del sector pudieron contemplar en la feria las últimas generaciones de máquinas que se trajeron desde Hungría y todo lo necesario para el apicultor. «Las charlas, muy técnicas pero muy cercanas, las hemos basado en los problemas del día a día en dos jornadas con buena aceptación de público. En cuanto a la cata de miel, es cierto que es la primera vez que se hace algo aquí en esta zona. En la ciudad somos más del Salón y la plaza Mayor, pero bueno, estamos contentos porque se han agotado las 90 plazas disponibles», añadió Julián Caballero.
En el concurso de mieles de Castilla y León se dieron cita 14 finalistas. «Solo había una provincia de la que no había ninguna miel y el resto han presentado sus elaboraciones. Entre las premiadas hay varias de la provincia de Palencia y también de fuera, caso de Burgos, Zamora y León", concretó.
De cara al futuro, dentro de un sector con mucha competencia, Julián Caballero se mostró claro. «Hay productos que no son miel y se vende como tal, pero eso se va corrigiendo. El fraude que hay en torno a este alimento se ve contrarrestado, ya que el año pasado sacamos la marca de calidad Palencia miel de mieles, y es el consumidore el que se acoge a esta etiqueta y sabe que las colmenas son de la provincia Palencia, con lo cual se trata de un producto artesanal que procede del kilómetro cero y que tiene una calidad asegurada», dijo.
En cuanto al público asistente a los dos días de feria, la organización se mostró satisfecha. «Ha habido gente de forma continua, pero es difícil calcular un número aproximado. Las charlas técnicas han estado muy bien con el salón de actos del Lecrác casi a tope. Vino gente de Segovia, Burgos, León, Asturias y Palencia junto a sus familias y eso es positivo para la ciudad y el mundo de la apicultura», concretó Julián Caballero.
MOVIMIENTO ECONÓMICO. El mercado de la miel moviliza en Palencia unos 25 millones de euros anuales gracias a los 550 apicultores que desempeñan su labor en la provincia. De su trabajo se consiguen movilizar unas 300 toneladas de miel al año, de acuerdo con los datos de la Asociación Palentina de Apicultores. La mayoría de estos profesionales son de carácter estante, es decir, que mantienen sus colmenas fijas durante todo el año en producción. Al abrigo de la feria se promocionará la recién creada Agrupación de Defensa Sanitaria (ADS) de Palencia, la primera de estas características en la Comunidad. Esta iniciativa busca preservar la salud de las colmenas, al tiempo que protegerá y asesorará a los profesionales de la miel.