José Javier Terán

El rincón palentino

José Javier Terán


Parque Montaña Palentina

02/04/2025

Cuando en torno a los años 60-70, nosotros, los internos del Colegio de frailes de la localidad de Cervera de Pisuerga, en nuestros paseos y excursiones por los alrededores del centro, pisábamos las tierras y parajes paisajísticos tan preclaros de nuestra montaña palentina, ya nos asombrábamos en nuestras conversaciones a pie de camino de la belleza que encerraban aquellos paisajes que nosotros, con nuestra corta edad de chavales que aún no habíamos alcanzado la adolescencia, ya comenzábamos a admirar y a explorar maravillados de todo lo que nuestros ojos iban contemplando a cada paso.  Y así un día tras otro. Pasaron los años, las gentes de aquellos lugares y de otros fuera del entorno se  aficionaron cada vez más a la montaña y poco a poco descubrieron estos paisajes tan maravillosos y llenos de encanto.  Las administraciones públicas, por su parte, adquirieron conciencia de la necesidad de conservar estos espacios naturales de forma integral. Pensando en gestionar su uso de una manera ecuánime y equilibrada, reglamentaron su uso y comenzaron a preocuparse por su conservación.
Así, surgiría entonces, año 2000, el Parque Natural de la Montaña Palentina –que, por tanto, ahora cumple veinticinco años de vida-, para poner en valor su contribución a la conservación del entorno y al desarrollo de los municipios que lo integran. Municipios entre los que, por su mayor población, destacan Barruelo de Santullán, Brañosera, Aguilar de Campoo, Velilla del Río Carrión, Cervera de Pisuerga, San Cebrián de Mudá, La Pernía o Castrejón de la Peña, que coincidirían con las cabeceras de nuestros ríos norteños, Carrión, Pisuerga y Rubagón.
Un espacio geográfico de nuestro norte provincial que, con su centro de actividades en torno a la Casa del Parque de la localidad de Cervera de Pisuerga, busca proteger y preservar estos entornos de nuestra Montaña Palentina, ahondando en el desarrollo socioeconómico de los municipios que abarca, tratando de poner en valor elementos tan importantes como el arte románico, el fuero de Brañosera, la reserva de osos o la reserva de bisontes; enclavado todo ello en sus límites territoriales.