Parece que la cabra doméstica proviene de la cabra salvaje, originaria de Asia, especialmente de Turquía y Oriente Medio hasta Turkmenistán, Irán e Irak. Según apunta el Instituto Smithsoniano, centro de investigación de EEUU, las cabras se domesticaron por primera vez hace 9.000 años. Se conocen unas doscientas razas de cabras: la alpina, la de Damasco; boer, originaria de Sudáfrica; la de angora, originaria del Tibet, y la maltesa, proveniente de Asia.
En 1995 publicaba yo en El Diario un artículo sobre la idea de un ingeniero agrónomo holandés que diseñó una modernísima granja de cabras con ejemplares de Alemania, Francia e Inglaterra en Arkaute, una zona de montaña alavesa. En el mismo recuerdo que fue todo un éxito. Pronto comenzaron a elaborarse cuatro tipos de queso, uno fresco, similar al de Burgos, y otros de cremas de queso a las finas hierbas... Por lo demás, la cabra tira el monte, busca los lugares más altos y ahí la ves en medio de la ruta del Cares, por ejemplo, manteniendo el equilibrio o haciendo de las suyas. Son capaces de transitar y alimentarse en las zonas más altas y con escasa vegetación. Pero también es vulnerable ante el ataque de algunos depredadores carnívoros. Seguro que el maquetador lo va a tener fácil porque Estalayo también tira a lo más alto del monte y se las ha encontrado a lo largo y ancho de nuestra montaña palentina, sobre todo en Tremaya y San Juan de Redondo.
DICHOS. En algunos pueblos existía la costumbre de que se apresaran las cabras de un determinado pastor metiéndolas en los corrales comunales de los concejos cuando destrozaban las propiedades de los vecinos. De ahí el dicho: «Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa». De igual modo, quienes andaban al cuidado de las cabras las metían en los corrales si presentían la llegada de lobos o zorros. De cualquiera de estas dos costumbres puede venir la expresión: «No vas a adelantar nada amenazándome. Iré si me apetece, que a mí nadie me mete las cabras en el corral».
Cuaderno de anotaciones y curiosidades
Al macho de la cabra se le llama cabrón. También cabro, chivo, macho cabrío, irasco, castrón o chivato.
Las crías pueden ser denominadas como cabrito, chivito, choto o baifo.
La bermeya es una raza autóctona del Principado de Asturias.
La majorera es una raza autóctona de las Islas Canarias, concretamente, de Fuerteventura y es la productora de la leche con la que se elabora el famoso queso majorero.
En la bitácora Pellagofio confirman que por el estudio del ADN se sabe que las cabras del archipiélago canario llegaron con los primeros pobladores del norte de África y ese ADN se encuentra en las razas caprinas actuales de las islas.
La malagueña es una raza autóctona que se encuentra entre las más lecheras del mundo. Cada hembra produce una media de 550 litros por año.
La murciana es un animal pequeño, de orejas grandes y erectas, generalmente sin cuernos, de pelaje negro o caoba y con una barba muy característica.
En la web Wikicabras sugieren los mejores lugares para ver cabras en su hábitat natural.
Se conoce su edad por los dientes y por los anillos de los cuernos y su vida se estima entre diez y quince años.
Según National Geographic, las cabras de montaña pueden dar un salto de 3,5 metros.
En Salinas de Pisuerga, la Quesería Cantarillos ofrece quesos tiernos o madurados de cabra y oveja. El 13 de agosto de 2012, los responsables de la empresa lo explican así en DP: «Además de queso fresco y curado de cabra tienen previsto elaborar cuajadas y yogures y en un futuro también podrían adentrarse en el mundo de los postres, ofreciendo, por ejemplo, arroz con leche».
En Petdarling aparece toda la información que sobre las cabras: razas, colores, qué comen o cómo se deben cuidar.
En Cerdeña (Italia) se localiza la localidad de Cabras, importante centro agrícola y pesquero de la isla que esconde entre sus joyas la magnífica ciudad fenicio-romana de Tharros.
En Atlasanimal explican que la memoria de la cabra es excelente y pueden reconocer la llamada de sus crías aunque lleven un año sin verlas.
Refranes: Salta el bostezo de boca en boca, como la cabra de roca en roca. Carne de cabra, carne magra. La cabra donde nace, la oveja donde pace. Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta. Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde. La hija de la cabra, qué ha de ser sino cabrita. Al final la cabra tira al monte.