Una Semana Santa con más de 500 años de historia

César Ceinos
-

Carrión de los Condes celebra su primera Pasión tras lograr la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional tras intentarlo por primera vez a finales del siglo XX

Una Semana Santa con más de 500 años de historia - Foto: Cedida Vera Cruz

Carrión de los Condes vive una Semana Santa más singular de lo habitual. Cuenta con más de 500 años de vida, pero está de estreno. Su Pasión recibió en febrero la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional y, por tanto, la edición de 2025, que arrancó ayer con el inicio de la novena en honor al Santo Cristo del Amparo y el acto de presentación, es la primera que se celebra bajo la distinción autonómica, que ya plantearon desde la ciudad jacobea, sin éxito, a finales del siglo XX.

En aquellas fechas, concretamente en 1997, se institucionalizó el pregón de Semana Santa, que este año pronunciará la empresaria carrionesa y presidenta del grupo de acción local Araduey-Campos, MaríaVictoria Grande. Esta cita tendrá lugar el sábado 12 a las 20 horas en la iglesia conventual de Santa Clara. Tomará el testigo de su paisano Jesús Felipe en una actividad que también tuvo como protagonistas en el pasado, entre otros, al actual obispo de Almería, AntonioGómez Cantero; al catedrático y colaborador del Grupo Promecal, IliaGalán; al sacerdote y corresponsal de Antena 3 enRoma, Antonio Pelayo; al periodista Antonio Rubio o al antiguo jefe de Cultura de laDiputación,Rafael Martínez.

La Vera Cruz, que hunde sus raíces en el siglo XV, organiza desde esa época actos religiosos para conmemorar la Pasión en tierras carrionesa, aunque, según destaca Enrique Gómez Pérez en el libro La Semana Santa de Carrión de los Condes (que fue presentado y puesto a la venta a finales de 2024), «poco tenían que ver con las procesiones de ceremonial barroco de corte urbano que, en cierta parte de su protocolo y ceremonia, hay pervivido hasta nuestros días». Actualmente, sigue siendo la principal promotora de la Pasión carrionesa.
En primer lugar, detalla que en los inicios los cofrades vestían una túnica blanca y llevaban el rostro tapado. Es, sin duda, un uniforme totalmente distinto al actual, en el que sobresale la capa castellana negra sin ningún complemento que tape la cara de los participantes, a excepción de los penitentes que van con el rostro cubierto y las mujeres con mantilla. Este empezó a utilizarse por primera vez en el siglo XVIII y se generalizó en la siguiente centuria, explica Gómez Pérez.

Actualmente se celebran siete procesiones entre el Domingo de Ramos y el de Resurrección, que vienen precedidas por la novena al Cristo del Amparo (que se extiende este año del 29 de marzo al 6 de abril) y el Santo Quinario, que comienza el lunes previo al de Semana Santa (este año, el 7 de abril) con el traslado de las tallas titulares de la cofradía (Santo Cristo de la Cruz y La Dolorosa) desde la ermita de la Cruz, sede de la entidad, a la iglesia de San Andrés.El viernes (11 de abril), tras la última jornada, ambas tallas vuelven al lugar de salida, que en estos días se convierte en el epicentro de los devotos carrioneses, que ahora podrán presumir de tener una Semana Santa de Interés Turístico Regional. «Esta declaración sirve de revulsivo para seguir trabajando.Es un reconocimiento para todas las cofradías y todos los carrioneses, que han mantenido una fiesta con mucho arraigo en la localidad», explica el prior de la VeraCruz y concejal de Cultura y Patrimonio, Javier Villafruela.

LAS MÁS ANTIGUAS. Las procesiones más antiguas de la Pasión carrionesa atesoran siglos de historia, aunque han ido cambiado con el paso del tiempo, incorporando imágenes y modificando, en algunos casos, sus recorridos. 

En el desfile del Jueves Santo, llamado de La Oración en el Huerto, desfilan en estos momentos cinco tallas: la Santa Vera Cruz, la escena que da nombre al desfile (trasladada por los integrantes de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús), Los Azotes, Jesús Nazareno y la Dolorosa en la Cruz. Estas tallas vuelven a salir a la calle el Viernes Santo, para preceder, en ese mismo orden, al Bendito Cristo Crucificado, Descendimiento, Nuestra Señora de las Angustias, Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad, a la cual se despide desde 1924 con la Salve en la plaza de SanAndrés.En total, en la procesión del Santo Entierro y Soledad de María participan una decena de pasos, que en esta ocasión pueden ser once si se confirma la inclusión de una Virgen de la Piedad situada en la ermita homónima. Al cierre de esta edición están abordando este asunto. Dos características instauradas recientemente son la despedida en la iglesia de Santa María entre el Cristo del Amparo (que sacan al atrio del templo sus devotos únicamente para este momento de la procesión) y la Dolorosa de la Cruz del Jueves Santo y la reducción del recorrido de la procesión del viernes, que, tras salir de la ermita de la Cruz, solo llega hasta la plaza Mayor, donde se agrupan todos los pasos para volver al punto de inicio.

Respecto al Domingo de Resurrección, la procesión tiene dos salidas.Por un lado, el santísimo, bajo palio, parte de San Andrés junto a una pequeña talla de Cristo resucitado (el año pasado no pudo salir esta imagen por primera vez por culpa de la lluvia) mientras que la virgen, representada en una imagen de Nuestra Señora del Rosario, comienza su camino en Santa María. Ambos brazos del desfile marchan a la plaza Mayor, donde se produce el encuentro de madre e hijo. Como gran colofón al acto central del día, se sueltan unas palomas blancas.

El paso de La Borriquilla, que fue encargado en 1957, se incorporó a la procesión del Domingo de Ramos, que desde 2005 sale desde Santa María, donde se bendicen las palmas, y finaliza en SanAndrés. El quinto día de la Semana Santa que pasó a tener acto en las calles fue el Miércoles Santo, fecha en la que se celebra desde 1980 un Vía Crucis. Inicialmente se utilizaba un pequeño Cristo Crucificado, pero en 1998 fue sustituido por la talla del Bendito Cristo Crucificado que desfila en Viernes Santo. Lo más original de esta jornada es que el recorrido varía cada año y que las estaciones se colocan en puntos diferentes de la ciudad.

SIGLO XXI. La programación religiosa siguió aumentando con la llegada del sigloXXI, en el que «la Vera Cruz lleva a un esplendor nunca visto a la Semana Santa Carrionesa», según detalla Gómez Pérez. En 2003, se estrenó la procesión del Ecce Homo en la tarde-noche del Martes Santo. El primer año desfiló una Virgen de los Reyes de León de Melchor Gutiérrez tras la Santa Vera Cruz y Los Azotes, pero después fue sustituida por La Dolorosa en la Cruz. En esta cita participa desde los inicios la Coral Carrionesa, que canta a las tallas a su paso por el pórtico de Santiago. En 2018 se sumó a la comitiva religiosa un Ecce Homo de la Vera Cruz de Villaherreros. Además, desde el año pasado sale un Niño de laCruz de la cofradía anfitriona y participan diversas asociaciones. Por último, en 2006 se incorporó la procesión del Lunes Santo, protagonizada por el Cristo del Amparo y organizada por el grupo del mismo nombre. Es el desfile más reciente de los que se celebran regularmente. 

Además de las procesiones, tampoco se pueden olvidar otros ritos religiosos y costumbres, como la limonada que se sirve en la Cruz y en los bares de la localidad durante todos los días de fiesta, la participación en los desfiles de Jueves y Viernes Santo de niños vestidos de nazarenos,Verónica y Samaritana, los monumentos que se instalan en los templos y la fiesta de Los Ángeles Somos del Lunes de Pascua, una tradición protagonizada por los monaguillos de la parroquia, que bendicen las casas de la localidad a cambio de una pequeña propina mientras entonan una canción que finaliza diferente si hay donativo o no.