Día de fiesta para un modelo educativo

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Escuelas Católicas reúne en la plaza Mayor a unos 500 alumnos en una actividad que puso demanifiesto los valores que unen a estos centros, que representan el 31% de la escolarización

Día de fiesta para un modelo educativo - Foto: Juan Mellado

Día «especial», el de Escuelas Católicas, que ayer en la plaza Mayor congregó a más de medio millar de alumnos y docentesque dieron voz a los valores de esta enseñanza procedentes de Blanca de Castilla, Edén, La Salle, La Salle Managua, López Vicuña, Maristas, Nuestra Señora de la Providencia, San José, Santa Clara, Santa Rita, Santo Ángel, Santo Domingo, Corazón de María y Divino Maestro. «Hoy celebramos la fuerza de nuestra comunidad educativa, la confianza de las familias, la dedicación de los docentes y el entusiasmo de nuestros estudiantes», según el manifiesto al que se dio lectura y en el que, además, se subrayaba que «la educación que inspira no solo cambia la vida de quienes la reciben, sino también la sociedad en la que vivimos».

Leandro Roldán, secretario adjunto de Escuelas Católicas de Castilla y León, incidió en que era un día de «celebración», de «salir a la calle para mostrar a la sociedad qué se hace» en los centros asociados a la patronal de concertados católicos de  la comunidad, 18 en la provincia (15 de ellos ubicados en la capital). «Queremos inculcar a nuestros alumnos una forma de actuar que transforme la sociedad, basado en la calidad, en la innovación y en los valores cristianos», aseveró. 

Juan Antonio Rojo, delegado provincial de Escuelas Católicas,   recalcó que era un día de «fiesta»,     a la vez que recordó que, con unos 7.000 alumnos, representa el 31% de la escolarización en la provincia. «Las familias de Palencia siguen creyendo y apostando por este modelo educativo. Es un orgullo», subrayó. «Se trata de celebrar lo que nos une. Estamos todos aquí a una, porque defendemos los mismos valores, creemos en un mismo modelo educativo y soñamos con que los niños y los jóvenes palentinos puedan desempeñar de manera positiva su futuro profesional y personal».

Además de la lectura del manifiesto, con el que se cerró  el acto y dio paso a la realización de la foto de familia, y las palabras que dirigieron representantes del  Ayuntamiento, la Diócesis, la Dirección Provincial de Educación y Escuelas Católicas de Castilla y León, se desplegaron en el suelo seis cartulinas de otros tantos colores en las que los alumnos plasmaron, bien a través de palabras bien  por dibujos lo que para ellos representan estos centros educativos. Todos los participantes portaron pañoletas rojas al cuello, y cada centro el cartel identificativo;  además, presidió el acto  una pancarta con el lema Soy Escuela Católica, que representa la unión de la comunidad educativa y familias.

«Desde nuestras aulas, sembramos el conocimiento y los valores que guiarán a nuestros alumnos hacia el futuro. Creemos en una educación que no solo enseña, sino que despierta la curiosidad, motiva el esfuerzo y aviva el deseo de cambiar el mundo.  Una educación que nos inspira a ser mejores personas y a construir un futuro más justo, más humano y más fraterno», según el manifiesto, cuya lectura corrió a cargo de un profesor, una alumna y una madre.

potencial. Bajo el  lema Educación que te inspira, en el manifiesto se hizo referencia a que los colegios de Escuelas Católicas «son un proyecto de inspiración y transformación. Inspiramos con valores que construyen personas comprometidas con su entorno, con una enseñanza que respeta la diversidad, fomenta a creatividad y ofrece herramientas para que cada alumno alcance su máximo potencial».

«Somos una comunidad educativa que apuesta por un enseñanza integral», según el manifiesto.