El Ministerio de Cultura invirtió el pasado año más de 14,5 millones de euros en bienes culturales para enriquecer las colecciones públicas, un 4,7% más que en 2023. En total, realizó más de 250 operaciones de compra en las que adquirió pinturas, esculturas, dibujos, mobiliario, indumentaria, cerámicas y álbumes de fotografías, además de fondos documentales y bibliográficos e instalaciones artísticas contemporáneas.
Así, el Museo Nacional de Arqueología (MAN) ha visto enriquecida su colección de monedas islámicas gracias a la incorporación de piezas de la colección Tonegawa en diferentes subastas, en las que se han invertido 362.734 euros; así como una joya de pecho del siglo XVII, por 32.000 euros, o unas tablas del siglo XIII-XV, procedentes del Monasterio de Santa Clara de la localidad palentina de Astudillo, compradas por 80.000 euros.
La conservadora jefe del Departamento de Antigüedades Medievales del Museo Arqueológico Nacional, Beatriz Campderá Gutiérrez, destaca que el interés de estas tablas radica en su lugar de procedencia, el convento de Santa Clara de Astudillo, fundado por María de Padilla, amante de Pedro I; así como en las escenas –de la Magdalena, de la orden dominicana y otras de difícil identificación– que «tienen como destinatario una comunidad clarisa y, por tanto, son el testimonio de sus devociones». Asimismo, hace referencia a la «escasez de ejemplos del estilo gótico lineal en Castilla, que se hallan en diferente estado de conservación, en paradero desconocido o en museos extranjeros» y, finalmente, incide en que existen pocos ejemplos de la tipología de retablo tabernáculo, que «son retablos en torno a una figura central esculpida o pintada y con varias tablas abatibles, que se cerraban o abrían en función del ciclo litúrgico».
el camino. Beatriz Campderá explica sobre la trayectoria de las tablas hasta llegar ahora al Museo Arqueológico Nacional que, realizadas a mediados del siglo XIV, «debieron conservarse en el convento hasta un momento indeterminado, si bien en 1935 se tiene noticia de que ya se encontraban en el Palacio Episcopal de Palencia, como procedentes de Santa Clara de Astudillo, en cuyo coro se dice que había tablas pintadas y serradas para realizar reparos y remiendos, pero sin identificar». «Esta fecha coincide con la venta de la sillería del coro en 1931 por parte de la comunidad», añade. Posteriormente, «en 1950 se alude a ellas por referencias anteriores hasta que salieron a la venta en Bernat Galería d'Art SL», comenta.
En cuanto al estado de conservación que presentan las tablas y si es necesaria la restauración, la conservadora jefe del Departamento de Antigüedades Medievales del MAN indica que «debido a su historia, y como consta por fotos de los años 30, se trata de tablas que han sido fragmentadas, repintadas y ensambladas de nuevo», para añadir a renglón seguido que «en la actualidad presentan un buen estado de conservación y son estables, ya que antes de su salida al mercado fueron intervenidas, por lo que no está prevista una actuación».
«Como muchos de los bienes que han sido adscritos por el Ministerio de Cultura al Museo Arqueológico Nacional, y en el caso del Departamento de Antigüedades Medievales, entre otros, el cimacio andalusí o los dos relieves en alabastro de la escuela de Nottingham, el equipo del museo está estudiando y planificando su integración en la exposición permanente. Esto permitirá su disfrute por la ciudadanía, misión de una institución pública como esta», concluye Beatriz Campderá.
Cabe recordar, por otra parte, que el Ministerio de Cultura también realizó compras en 2024 para ocho museos estatales de gestión autonómica, entre ellos el de Palencia, en el que se exhibe desde el pasado julio Figura de Obispo o de Abiatar, sacerdote del Templo de Jerusalén, bajo un arco ojival de entrada, de Pedro Berruguete.