Entre 400 y 500 vecinos de Aguilar se movilizaron ayer ante el imprevisto y sorprendente cierre de los Cines Campoo y se concentraron a sus puertas para mostrar su apoyo a la empresa, reconocer su labor y pedir la continuidad de las proyecciones. «No permitamos que se vayan sin que sepan que el pueblo les apoya», señalaba el cartel de la convocatoria, en el que también se indicaba que «les necesitamos y son patrimonio de Aguilar de Campoo». «Después de 80 años, son parte de nuestra historia», podía leerse también en dicho anuncio.
En un folio pegado al lado del cartel que anuncia el cierre de los cines destacaba, debajo de un «no» al mismo, un «Por favor» escrito en verde, el mismo color empleado para el «Les necesita» de la frase encabezada por «Aguilar y su comarca». Un «gracias» y un «Siempre el Cine Campoo» completaban el letrero que parece reflejar el sentir de los vecinos de Aguilar, que acudieron a este acto improvisado en el que muchos presentes comentaban con incredulidad la noticia.
Aniversario. Cines Campoo, que inició su andadura el 19 de marzo de 1945, cumpliría esta semana, en concreto el miércoles, «80 años ininterrumpidos acercando la cultura cinematográfica a la localidad». Cierra después de este tiempo, según un aviso, así como informa su web, debido a la «competencia desleal e ilegal» del Ayuntamiento, y al respecto cita el artículo 15.4 de la Ley 55/2007, de 28 de diciembre, del Cine.
Según este, en los términos que se determinen reglamentariamente, «las administraciones públicas que efectúen proyecciones cinematográficas gratuitas o con precio simbólico no incluirán en su programación películas de una antigüedad inferior a 12 meses desde su estreno en salas de exhibición, salvo en los casos en que, desde las entidades representativas de los exhibidores cinematográficos y del sector videográfico, se comunique a dichas administraciones que no existe un perjuicio en su actividad comercial».
Desde el Ayuntamiento, la concejala de Cultura, Soraya Isasi, señala que, en el tiempo que lleva al frente, desde 2023, las películas proyectadas en la biblioteca «no son comerciales, son independientes, no son novedad ni estreno, así que no habría competencia desleal». Por otra parte, en calidad de ciudadana, lamenta el cierre, ya que en cien kilómetros no hay cine, y entiende que, al tratarse de una empresa privada, «si decide que se jubila, nadie tiene que poner pegas»