Todo parece indicar que las mujeres siguen siendo mayoría en tierras palentinas a la hora de frenar su vida laboral para cuidar a otros miembros de la familia. Al menos, los datos son abrumadores en lo que se refiere a dejar el trabajo para hacerse cargo de las necesidades de sus hijos o de personas que están unidas a ellas mediante vínculos de sangre o legales.
175 de las 197 excedencias para atender a un hijo, un menor acogido u otro familiar que se solicitaron en la provincia a lo largo de 2024 (el 88,83% del total) fueron femeninas. La estadística la completaron 22 hombres (el 11,17%), según la información facilitada por el Ministerio de Inclusión,Seguridad Social y Migraciones, que también refleja una caída del 9,22% (concretamente 20) en el número de permisos en Palencia.Es un porcentaje más negativo que el registrado en Castilla y León, donde se anotaron 2.868 (-1%), y en el conjunto de España, donde hubo 53.471 (-2,42%). Tanto a nivel nacional como autonómico, las mujeres coparon estas autorizaciones al representar al 84,38% y al 87,76% del total, respectivamente.
La excedencia es una licencia a disposición de los trabajadores con la que, pese a no estar en su puesto de trabajo, gozan de cotización a efectos de las prestaciones de la SeguridadSocial por jubilación, incapacidad permanente, muerte y supervivencia.El permiso puede extenderse hasta los tres años para el cuidado de hijos y menores acogidos, mientras que se reduce a uno si la persona atendida es otro familiar.
«Decidí solicitar una excedencia por varias razones. Quería estar en casa con mi hijo pequeño hasta que cumpliera un año porque aún era pronto para que fuera a la guardería. Además, coincidía con las vacaciones escolares de los dos niños más mayores y aproveché», detalla BeatrizBallesteros, madre de tres hijos que reside actualmente junto a toda su familia en Palencia y que optó por dejar de lado sus obligaciones laborales durante los tres meses de verano, hasta que arrancó de nuevo el curso académico.
El balance de este período fue muy positivo porque disfrutó de la compañía de sus descendientes, aunque destaca que supuso «un importante esfuerzo económico familiar». «Nosotros hemos tenido la suerte de que nos lo hemos podido permitir, pero no todos pueden», admite Ballesteros.
PRESTACIONES. De hecho, reclama una mejor legislación para la crianza de niños, más en un momento en el que cada vez se producen menos nacimientos. «Aún no se permite una buena conciliación. Pese a los últimos cambios, queda mucho camino por recorrer», detalla. Cita como ejemplo que la OrganizaciónMundial de laSalud (OMS) recomienda amamantar a los bebés hasta los seis meses, un período superior a las 16 semanas de la prestación por nacimiento y cuidado del menor en la actualidad.
En lo relativo a esta prestación, cabe destacar que la Seguridad Social autorizó un total de 1.243 en 2024, las mismas que en el ejercicio anterior, que supusieron un desembolso estatal de 8.965.834 euros, 239.851 euros más respecto al año previo.
En cambio, sí que hubo una ligera variación en los progenitores que recibieron esta ayuda. 576 permisos se concedieron al primer progenitor (habitualmente la madre) y 667, al segundo (normalmente el padre). Son datos que estrechan la brecha entre hombres y mujeres, puesto que en 2023 fueron 590 y 653, respectivamente.
«La apuesta por la natalidad es clara. Solo en la provincia, el desembolso de prestaciones por nacimiento y cuidado del menor se acerca a los 9 millones de euros. Las prestaciones en 2024 fueron 1.243, con una duración media de la misma de más de tres meses, de 107 días concretamente», declara el subdelegado del Gobierno, Ángel Miguel Gutiérrez, quien recuerda que, «aunque la diferencia cada vez es menor, sigue habiendo una brecha importante de género, pues las madres, la mayoría de las veces, dejan sus trabajos por el cuidado de sus hijos, a diferencia de los hombres»
En total, se aprobaron 18.963 enla región y 471.644 en España.