«Deseaba que mis hijos vieran lo que es la vida de un torero»

Jorge Cancho-Carlos M. Santoyo
-

El próximo Domingo de Ramos, después de dejar los ruedos hace ahora casi una década, volverá a lidiar una corrida de toros en la plaza abulense de Arenas de San Pedro, junto a Emilio de Justo y Tomás Rufo, y ante un encierro de Garcigrande

«Deseaba que mis hijos vieran lo que es la vida de un torero» - Foto: Óscar Navarro

Tras permanecer apartado de los ruedos durante nueve años decide volver. ¿Por qué lo dejó y por qué vuelve? 

Me marché porque todo tiene su momento y ya no me sentía con la fuerza que se necesita para luchar y competir en esto. En cuanto a mi regreso eventual, llevaba dos años pensándolo y las sensaciones que estoy experimentando me están dando de nuevo vida. Pero el principal motivo de mi decisión es que mis hijos me puedan ver y sentir lo que es la vida de un torero.

Su retirada fue por completo, sin festivales ni tentaderos. Imagino que dada tanta inactividad, la preparación esté siendo fuerte

«Deseaba que mis hijos vieran lo que es la vida de un torero»«Deseaba que mis hijos vieran lo que es la vida de un torero» - Foto: Óscar NavarroAlgún tentadero toreaba, pero muy poquitos y en privado por miedo de hacer el ridículo (se ríe). Sobre la preparación de cara a esa corrida del próximo 13 de abril, me lo estoy tomando muy en serio para llegar lo mejor posible físicamente. Y a partir de ahora, asistir a algún tentadero para sentir el ritmo de las embestidas.

Ha dejado claro que la reaparición será por un día

Es algo eventual, por una ocasión especial que me hace muchísima ilusión, pero no tengo ninguna intención de torear más. 

La familia ¿qué opina?

Está ilusionada por verme en esa faceta que fue mi vida tantos años. Mi mujer lo lleva como puede, pero estoy encontrando en ella un apoyo absoluto y total. Si sale la cosa bien, gran parte del mérito será suyo. 

Torero de los más importantes de las últimas décadas, que acabó líder del escalafón dos temporadas con un centenar de festejos y que abrió en tres ocasiones la puerta grande de Las Ventas

Durante mi carrera no toreé demasiado en Madrid, me parece que fueron 19 paseíllos los que hice, así que esas tres tardes a hombros es una estadística que no está nada mal. Aparte, conseguí grandes cosas en mis primeros años, pero también es verdad que era otra época.

Sin caballos brilló en las nocturnas de Valladolid y con caballos ganó el Zapato de Oro de Arnedo

De aquellas nocturnas de la plaza del paseo de Zorrilla tengo muy buenos recuerdos, pues se daban oportunidades a los que estábamos empezando y aquello me abrió muchas puertas. En cuanto al Zapato de Oro, fue en la plaza antigua de Arnedo, que tenía mucha solera. Corté cuatro orejas a una novillada de Miranda de Pericalvo, que entonces era lo mejor que había. 

Y antes de la alternativa se encerró en Madrid en lo que era su presentación en Las Ventas, al estilo de lo que va a hacer Marco Pérez

Así es. Antes lo hicieron Macareno, El Niño de la Taurina y El Juli, siendo yo el cuarto anunciado allí en una tarde de encerrona, y pronto Marco Pérez se convertirá en el quinto. El nivel de exigencia marcado por la afición venteña fue brutal, rozando por momentos la intransigencia, y aquello lo noté mucho. Me costó entenderlo, pero con los años lo conseguí: Madrid tiene esa parte que un profesional ha de superar también. Espero y deseo que el día que le toque a Marco Pérez la gente esté con él, porque creo que es muy importante para la fiesta de los toros.

Todas las grandes casas quisieron apoderarle, pero usted apostaba por la independencia

Evidentemente, en aquel momento era yo y mis circunstancias, pero sigo pensando que la independencia en el mundo de los toros es dura, pero también es más bonita y más gratificante. Tuve muchos apoderados y de todos guardo buen recuerdo, incluso hasta de los que no lo hicieron bien. De todos aprendía, de algunos cosas buenas para aplicar en mi vida, y de otros también, pero para no seguir sus consejos nunca.

Hubo un momento en el que decidió reducir el número de festejos ¿Por qué?

Porque no aguantaba el ritmo frenético que llevaba, dado que me impedía mantener la ilusión tantas tardes. Así que decidí frenar mi carrera, pues no tenía las mismas fuerzas que al principio.

Por Francia y América también muchas tardes de gloria. ¿Cuáles recuerda con especial cariño?

Bastantes, pues toreé mucho tanto por plazas americanas como galas y con muy buenas actuaciones. Quizás, si tuviera que quedarme con una sola, elegiría la de Acho, en Lima, pues ha sido de las plazas más importantes de mi carrera. 

Y hablando de América. ¿Teme que lo que lo de las corridas incruentas de México pueda trasladarse a España?

En principio se aprobó únicamente para México DF y ahora parece ser que ya se quiere extender a provincias. Mis amigos mexicanos están muy preocupado con este tema, si bien creo que en España es prácticamente imposible que suceda algo similar. No obstante, deberíamos buscar alguna fórmula para ayudarles a solucionar lo que se está viviendo ahora allá. 

En España, amén de esas tres puertas grandes de Madrid, también cortó dos orejas en Sevilla y triunfó en todos los cosos importantes

Considero que tuve la gran suerte de haber podido pasar por todas las plazas importantes de España y haber triunfado en la inmensa mayoría de ellas. En cuanto a lo vivido en Madrid y Sevilla, solo puedo decir que es un sueño del que puedo presumir por haberlo hecho realidad.

Torero de enorme técnica, poderoso que siempre buscó la pureza

Intenté siempre darlo todo, trasmitir lo que sentía, unas veces salía y otras no, pero esa es mi mayor pureza: darlo todo. 

En Candeleda llegó a tener un hierro de la Asociación. No sé si aún lo conserva

No tengo hierro, ahora tengo unas cuantas vacas, pero únicamente por pura afición. 

Hizo sus pinitos como empresario y ayudó también a toreros, como Francisco José Espada

Como empresario aprendí mucho. Llevé varias plazas en su mayoría de la provincia de Ávila, pero económicamente no fue gratificante aquello. No tuvimos suerte, la verdad, pues se torcieron las cosas en momentos claves. Y en cuanto a Francisco José Espada, es mi debilidad, es como si fuera mi hermano pequeño, le tengo mucho cariño y sé que va a caminar porque la afición que tiene es tremenda.