El Becerril volvió al camino del triunfo tras derrotar a domicilio al Mojados por 0-3, en un partido donde los terracampinos llegaron al descanso con una ventaja mínima tras el gol anotado por Isma, mientras que Pablo, con un doblete, el último de penalti, refrendó la clara victoria ante los vallisoletanos.
El conjunto palentino logró una valiosa victoria en su visita al Mojados en un encuentro donde las condiciones del césped marcaron el desarrollo del juego. El mal estado del terreno impidió que ambos equipos desplegaran su mejor versión, obligándoles a recurrir a las jugadas a balón parado para generar peligro. En este contexto, los visitantes fueron más efectivos y lograron llevarse los tres puntos con un contundente 0-3.
Desde el inicio quedó claro que el control del esférico sería una tarea casi imposible. Los jugadores de ambos equipos sufrían para tejer jugadas elaboradas y se vieron forzados a apostar por el juego directo y las acciones a balón parado. En una de estas jugadas, el Becerril logró adelantarse en el marcador. Corría el minuto 22 cuando Isma, con un golpeo magistral desde una falta lateral, sorprendió al guardameta local, que se encontraba algo adelantado, enviando el balón directamente al fondo de la red. Un golazo que ponía en ventaja al equipo de Francis Olea y reflejaba la importancia de las acciones de estrategia en un partido tan trabado.
El CD Becerril termina con su mala dinámica - Foto: Lucía GutiérrezEl conjunto visitante, lejos de conformarse con la mínima ventaja, continuó generando peligro. Poco después del gol, Mikel tuvo una gran oportunidad tras recibir un buen pase de Amado, pero un defensor local se anticipó en el último momento, desviando el balón a córner. Con esta acción, el partido se fue al descanso, con 0-1 a favor del CD Becerril.
Sin embargo, la segunda mitad comenzó con un contratiempo para los visitantes. Isma, el autor del tanto, sufrió mareos durante el descanso y no pudo continuar en el partido, siendo sustituido por David. Pese a este contratiempo, el Becerril mantuvo su planteamiento, aunque el Mojados salió con más intensidad y llevó la iniciativa en el juego. Durante los primeros 20 minutos del segundo acto, el conjunto local encerró a su rival en su propio campo, generando peligro con llegadas constantes, pero sin encontrar la manera de superar la ordenada defensa palentina.
Ante el empuje del Mojados, el técnico visitante realizó varias modificaciones en busca de frescura y equilibrio. Los cambios surtieron efecto y el Becerril comenzó a presionar con mayor intensidad la salida del balón de su rival, dificultando la construcción de juego del equipo vallisoletano. Esta presión dio sus frutos en el minuto 70, cuando Pablo marcó el 0-2 y encarriló la victoria para los suyos.
Ya en el tiempo de descuento, los visitantes sentenciaron el encuentro desde el punto de penalti. Pablo, que fue protagonista nuevamente, cayó derribado dentro del área y él mismo se encargó de ejecutar la pena máxima con seguridad, estableciendo el definitivo 0-3, con el que el cuadro terracampino terminó con su mala dinámica.