Cita familiar con 54 años sin perder las raíces

J.B.I.
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El aniversario de las bodas de oro de los abuelos Antonio Vázquez y Amparo Illanes trae cada anualidad desde la diáspora hasta la capital a todos sus nietos, una veintena

Cita familiar con 54 años sin perder las raíces - Foto: Óscar Navarro

La familia que está unida, siempre permanece unida, y esta podría ser la máxima de la saga de los Vázquez Illanes. Han pasado más de 100 años desde que un joven matrimonio de Monforte de Lemos (Lugo), de fuerte y entrañable carácter, se estableció en Palencia. Antonio Vázquez, topógrafo ferroviario y emprendedor, y su esposa, Amparo Illanes, fijaron su hogar en la casa de la conocida familia de los Mañuecos, en la residencia de doña Loreto, en la calle Mayor 40. Allí nacieron sus cinco hijos y algunos de sus nietos.

Estos, que totalizan más de una veintena, una vez que sus abuelos celebraron sus bodas de oro, regresan puntualmente para no perder sus raíces y el apego a la tierra. Y así lo hicieron el sábado desde la diáspora -todos menos una nieta que reside en la capital- para compartir mesa y mantel en una masiva comida familiar, además de hacerse una foto de grupo en las escalinatas del Ayuntamiento de la ciudad.

«Nuestros abuelos, Antonio y Amparo, conformaron un hogar lleno de recuerdos y felicidad, siempre presente en sus memorias. Sus hijos, Berto, Piky, Choli, Carmina y Raúl, les dieron 28 nietos que, con el tiempo, se dispersaron por toda España, menos mi hermana María del Carmen, que sigue en Palencia. La familia siempre encontraba ocasión para reunirse, especialmente en Navidad y en grandes acontecimientos, como la celebración de las bodas de oro de los abuelos en 1971. Hoy, 54 años después de dicho acontecimiento, casi todos los nietos nos volvemos a juntar. Algunos, como Francis, Toño, Juanjo y Raúl, nos han dejado a lo largo del camino, pero la mayoría regresa para revivir aquel momento inolvidable», relata Juan José Andreu, uno de los nietos que llegó desde Menorca.

Cita familiar con 54 años sin perder las raícesCita familiar con 54 años sin perder las raíces«Un tío mío regentó la tienda de la esquina de la calle Mayor con Martínez de Azcoitia, que se se llamaba Librería Vázquez, cuya imagen antigua figura en una publicacióm que habla de los establecimientos de Palencia, editada por la Cámara de Comercio. Mi padre, del que heredo el nombre, tenía un negocio de artes gráficas y otro de transporte, y organizó la Vuelta Ciclista a Palencia muchos años», detalla Raúl Vázquez, otro de los nietos que revivió sus recuerdos de la infancia en la celebración familiar.

Los nietos reconocen al unísono «haber mamado» Palencia desde su más tierna infancia. «Vivimos aquí cuando la ciudad era más pequeñita, más recoleta y no se había extendido al otro lado del ferrocarril ni del río Carrión. Regresamos  siempre  en navidades y en fiestas para reunirnos todos los primos, los que vivían aquí y los que no. Te conocía todo el mundo y buena parte estudiamos en La Salle y los Maristas», concluye Antonio Gato, otro nieto más de la peculiar saga de los Vázquez Illanes.