Condenado a casi 12 años por violar a su exnovia, que escapó a Palencia para huir de la relación

ALBERTO ABASCAL
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Los hechos ocurrieron al regresar la víctima a su tierra andaluza tras permanecer cinco meses en la provincia palentina · El acusado también fue sentenciado por acoso y amenazas

Condenado a casi 12 años por violar a su exnovia, que escapó a Palencia para huir de la relación

El Tribunal Supremo ha ratificado una condena total de 11 años y nueve meses de prisión para un hombre por los delitos de agresión sexual, acoso y amenazas continuadas contra su expareja. La víctima había decidido poner distancia entre ambos y trasladarse desde Andalucía hasta Palencia para huir de la relación. El alto tribunal confirmó la sentencia tras desestimar el recurso de casación interpuesto por el acusado.

Los hechos probados indican que el procesado mantuvo una relación sentimental con la víctima, residente en Almería, durante tres meses. Al finalizar la relación, el acusado se negó a aceptarlo, lo que llevó a la mujer a mudarse a Palencia durante cinco meses para alejarse de él. Durante ese tiempo, a pesar de que ella le manifestó reiteradamente su deseo de no continuar la relación, el acusado la llamó insistentemente y le enviaba mensajes y audios en los que le decía que la quería y que seguía siendo su novio.

Además, con la intención de atemorizarla, le amenazó con viajar a Palencia con una pistola, asegurando que la encontraría y la mataría. También le advirtió que difundiría imágenes íntimas suyas entre sus amigos, compañeros y familiares. Aunque la víctima lo bloqueaba, el acusado continuaba contactándola a través de otros números de teléfono. Después de este período, la víctima decidió regresar a Almería. Sin embargo, el 23 de febrero de 2021, alrededor de las 9 horas, el acusado se presentó en su domicilio. La mujer le abrió la puerta y le indicó que, si quería hablar, lo harían en la entrada, pero él la empujó y entró en la vivienda, registrando todas las habitaciones en busca de otra persona.

Mientras el procesado revisaba la casa, la víctima logró enviar un mensaje a una amiga, indicándole que avisara a la Policía si no le respondía o no volvía a escribir. Acto seguido, el acusado le propuso mantener relaciones sexuales, a lo que ella se negó rotundamente. En respuesta, él le dijo que era su mujer y que, si él quería sexo, «tenía que tener sexo». La víctima, entre lágrimas y aterrorizada por la posibilidad de ser agredida físicamente, finalmente no opuso resistencia, y el acusado consumó la agresión sexual.

Minutos después, la Policía llegó al domicilio. El acusado intentó esconderse debajo de la cama, pero fue descubierto y detenido.