Con raíces en 'DP': Sonia Ordóñez

César Ceinos
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«Aprendí mucho en 'Diario Palentino' porque escribí mucho de prácticas»

Con raíces en 'DP': Sonia Ordóñez - Foto: Sara Muniosguren

Un edificio antiguo que se caía a pedazos y que, incluso, tenía hasta fugas de agua -«había que retirar los ordenadores de donde caía»-, apunta, pero también era un lugar con mucho encanto. Así recuerda Sonia Ordóñez, que realizó prácticas enDiario Palentino hace 24 años, el viejo inmueble de la casa situado en el número 67 de la calle Mayor, donde también estuvieron la rotativa y la librería. 

Escribió artículos, entrevistas y reportajes de diversos temas, especialmente de cultura y sociedad. «Fue mi primera experiencia en el mundo del periodismo, la cual me impresionó y también la sufrí», declaró la palentina, quien también hace mención a «una fuerte competitividad entre los compañeros, no solo con los redactores». De aquellos años aún conserva casi todos los recortes de los textos que escribió, ya que «entonces me hacían mucha ilusión». 

Además, detalla que su punto de vista pudo leerse en las columnas de opinión «para las que, a veces, pedían voluntarios». «Aún guardo en mi memoria una titulada Olor y sabor a viejo en la que trataba de cómo las grandes superficies empezaban a devorar los pequeños comercios. Es una pena que se haya perdido el trato personal, la calidez del trato cercano, además de que apenas quedan pequeños comercios, el lobo se los ha zampado», añade Ordóñez sobre el comentario personal que salió publicado el 25 de julio de 2001, en una edición en la que también se informó de que el Becerril lucharía por la permanencia enTerceraDivisión, que la Diputación entregaba a Cruz Roja una ambulancia para que ofreciera servicio en la zona de Aguilar de Campoo y que la ONCE repartió en Palencia 50 millones a través de diez décimos agraciados con el primer premio. Era una época en la que aún se hablaba de pesetas, puesto que todavía faltaban unos meses para que empezaran a verse monedas y billetes de la, por entonces, nueva moneda europea.Eso sí, en la cabecera aparecía el precio en ambas divisas para que los palentinos fueran conociendo las equivalencias entre una y otra. Aquel verano, el Diario entre semana tenía un coste de 130 pesetas, que se traducían en 0,78 euros.

Por otro lado, asegura que el decano de la prensa palentina fue un buen lugar para formarse porque no perdió el tiempo. «Aprendí mucho porque escribí mucho.Los redactores en prácticas trabajábamos tanto o más que los titulares. Recibí grandes lecciones del entonces coordinador de local y, por lo demás, creo que fue una buena escuela, dura, pero una gran escuela», remarca la periodista, que recomienda a los jóvenes estudiantes de hoy, a los que tendrán en breve su primer contacto real con los medios de comunicación y empezarán a escribir su nombre en una crónica o pronunciarlo en una emisora, que «se curtan antes de llegar a una redacción y, tanto si son hombres como mujeres, que luchen por la conciliación». 

Educación y cooperación. Ordóñez, que se adentró en el mundo del periodismo por vocación, alternó el trabajo en entidades educativas y de cooperación con el periodismo, que, según detalla, siempre lo entendió «a la vieja usanza». De hecho, opina que los medios «están dominados por grandes grupos y hay menos libertad». «Entiendo que se ha perdido la esencia del periodismo, cuando eran los propios periodistas los que proponían los temas, cuando la verdad estaba por encima de las ventas y no había tantos intereses», lamenta.

Además, destaca que durante cuatro años (2019-2023) fue concejala en el Ayuntamiento de Palencia por la plataforma Ganemos Palencia, candidatura que encabezó, y que actualmente ejerce de profesora de Lengua y Literatura. Comenta que sigue ligada al mundo de la comunicación porque «todo lo que tiene que ver con ello es aplicable a muchos ámbitos y que el nivel de expresión escrita y oral no se obtiene por ciencia infusa, sino con los años».

Por último, la periodista y docente subraya que de su trayectoria profesional está más orgullosa, sin duda, «del trabajo directo con las personas». «Soy una persona que me preocupo por las demás, por los derechos en general y por los de las mujeres en particular», concluye.