El año 2025 comenzó con cambios en la junta directiva de la Asociación de Artistas Plásticos Palentinos Thieldón. El presidente, Chema Manzano (Palencia, 1959), anunció que dejaba el cargo y fue sustituido por Marian López. «Ha sido un placer y un honor el poder representar a un colectivo tan amplio como Thieldón. Si no hubiéramos creado la asociación de artistas y no contáramos con vuestro apoyo, el panorama artístico de la provincia, sin duda, hubiera sido muy diferente», explicó en un breve comunicado que se difundió a través de la cuenta oficial de la entidad en Facebook en el que también aseguró que era «el momento de dejar paso a nuevas personas y nuevas ideas que espero que se apoyen en todo lo conseguido». «Tras mi reciente jubilación deseo un cambio de vida en el que sean otros mis principales puntos de atención. Mi familia, mi pintura y mis múltiples aficiones ocuparán ahora mi tiempo», añadió.
¿Cómo valora su paso por la presidencia de Thieldón?
Creo que el balance es positivo. Fueron casi cuatro años muy importantes porque sirvieron para lanzar hacia adelante la asociación. Pienso que Palencia echaba en falta una organización que agrupara a la mayoría de los artistas palentinos. Es cierto que existía alguna entidad formada por algunas personas, que se han juntado entre ellas para poder hacer exposiciones y organizar alguna cosa, pero la idea de Thieldón desde su creación era acaparar a todo el colectivo. No se han cerrado las puertas a nadie, únicamente se ha pedido a la gente que tuviera la calidad y el currículum suficiente para poder formar parte del grupo. En estos momentos, hemos logrado juntar a 91 artistas, todos de Palencia y provincia. Hay pintores, pero también escultores, fotógrafos y compañeros que trabajan muy bien con textiles y esmaltes. Todo aquel relacionado con el arte plástico y visual puede formar parte de la asociación y nosotros colaboramos con aquel interesado que reúne estas condiciones.
¿Cuáles fueron sus principales propósitos durante este tiempo?
Desde el principio, nuestra idea era buscar zonas y sitios de interés para el público con el objetivo de que pudiera observar las obras de los integrantes de Thieldón. Palencia es un lugar que apenas tiene espacios expositivos. Los artistas plásticos trabajamos para poder enseñar nuestro trabajo al resto de personas y la ciudad tiene sus déficits para que lo podamos hacer. La asociación, desde sus inicios, estaba entregada a los demás, no a un grupo delimitado de cinco personas, que fuimos los que fundamos la organización en su momento. Y en este tiempo hemos conseguido algunos espacios expositivos en la capital. Estamos en el hotel Palacio de Congresos con exposiciones permanentes en las salas comunes, en un espacio de la residencia Clece Vital San Francisco de la calle Ignacio Martínez de Azcoitia y, gracias al cabildo de la catedral, también estamos en un lugar mágico como es el claustro de la seo. En este lugar estamos organizando muestras desde julio del año pasado y seguimos trabajando con los responsables del templo, que están muy contentos con estas actividades. Además, disponemos de otros espacios que nos ofrecen asociaciones con las que colaboramos, entre las que figuran Entredessiguales de Burgos o una asociación de Bourges (ciudad hermanada con Palencia) con la que trabajamos desde el año pasado. Presentamos exposiciones allí y esperamos que ellos puedan traer obras aquí.
La organización nació, según explicaron mientras daba sus primeros pasos, «con vocación de fortalecer el arte en la ciudad», donde, entre otras cuestiones, faltaba el apoyo a los jóvenes creadores. ¿Cómo ha cambiado esta cuestión en los últimos años?
Ahora mismo hay artistas jóvenes que ya son reconocidos.Tenemos creadores de arte urbano como ElDimitry, Fumantwo, ElChorroArts o Gustavo Quiroga, que son un referente en su campo y que exponen con nosotros periódicamente. También hemos dado apoyo a las mujeres creadoras, con exposiciones en las que la protagonistas eran ellas. Actualmente, la mitad de los integrantes de Thieldón son mujeres. Y, de hecho, ahora tenemos una presidenta, MarianLópez.
En su despedida habló de que ocupar la presidencia de la organización fue duro y exigió un gran esfuerzo personal que compartió con el resto de miembros de la junta directiva, pero destacó que se habían «conseguido grandes cosas que hicieron de Thieldón el referente del arte a nivel palentino» ¿Cómo lo lograron?
Hay gente que nos echó en cara que no contábamos con personas de otros lugares, cosa que no era cierta, pero lo primero que queríamos era que se tuviera en cuenta a los artistas palentinos. En otras ocasiones hubo exposiciones o actividades culturales en las que los organizadores tuvieron mayor interés en que vinieran artistas de fuera a que hubiera de aquí. Nosotros no estamos en contra de eso. De hecho, es muy importante de que se vea lo que se está haciendo en otros lugares, pero siempre y cuando los palentinos tengan espacios donde poder presentar su obra y dispongan de eventos donde se sientan representados. En ese sentido, hemos colaborado ya con galerías de otros lugares. Hemos trabajado con artistas de Valladolid y en la muestra Arte Natura, en Huerta de Guadián, trajimos a gente de León, si bien nuestro fin fundamental es difundir el arte de Palencia.
¿Cuáles fueron las principales citas que promovió la entidad?
Me gusta hacer hincapié en que la asociación trabaja para los demás, para ofrecer cultura, exposiciones y arte a los palentinos, así como lugares de encuentro. Organizamos dos actividades estrella a lo largo del año. Por un lado, la gala de las artes que apoya el Ayuntamiento, que se lleva a cabo en el Teatro Principal y en la que se entregan los Premios Thieldón. Nos parecía que era algo ridículo que en una ciudad como Palencia, con tanto arte y tanto artista, no se galardonara o reconociera el talento de los de aquí. Esta cita ya está consolidada. Y por otro, está Arte Palencia, que es el referente de nuestras exposiciones. La promovemos en diciembre en la sede de Unicaja de la calle Mayor, un espacio magnífico donde unos 40-45 artistas (más no caben) presentan lo mejor que han hecho durante el año. Se está convirtiendo en un punto importante de la cultura incluso de Castilla y León porque nos visita gente de Valladolid, de León y de Burgos. Me consta acudieron para ver una muestra que ya cumplió su cuarta edición. Por la última pasaron unas 6.300 personas.
¿Por qué dejó la presidencia de Thieldón?
Creo que era el momento de que alguien tomara el relevo. No me gustaba eso de perpetuarme en el cargo porque se acaba personalizando en exceso y considero que Thieldón es mucho más que yo. Hubo una candidatura encabezada por Marian López y de la que forman parte Antonio Capel, Carlos Mediavilla, Santiago Lorenzo, Josema Montes y Carmen Rubio. Hay gente con experiencia que formó parte de la directiva anterior y personas jóvenes con ideas nuevas. Eso sí, quiero reconocer el trabajo de los miembros de la antigua junta, de los que recibí un apoyo incondicional.
¿Qué espera de la actual dirigente?
Pienso que van a seguir en la línea de lo que habíamos estado haciendo. Me parece básico mantener actividades como la gala de las artes, la exposición Arte Palencia y trabajar con la ciudad de Bourges. Además, hay que potenciar aún más las exposiciones del claustro de la catedral. Llevamos meses trabajando con el cabildo, que está muy ilusionado.
Por otro lado, habla de que escasean salas de exposiciones en Palencia
Sí, no hay nada más que ver las que se han perdido. Teníamos las salas Don Sancho y Caja Laboral, que cerraron. También estaba la sala Unicaja, que solo abre una vez al año, con nuestra exposición Arte Palencia en diciembre. Disponíamos también de espacios en la delegación territorial de Cultura y en la oficina de información y turismo (la que estaba situada en la parte final de la calle Mayor) que ya no tenemos. De todo eso no queda nada. Actualmente, se está haciendo un trabajo importante en la biblioteca pública y en el Museo de Palencia, que se están convirtiendo en referentes en la ciudad, pero faltan espacios expositivos. Por lo tanto, me parece vital que la asociación pudiera gestionar un espacio más o que el Ayuntamiento, aparte del Lecrac, que no digo que sea un mal sitio pero está bastante lejos del centro, tuviera un lugar en las calles más céntricas. La Concejalía de Cultura trabaja bastante y apoya nuestras iniciativas, pero deberían pensar en esto. La Diputación, por su parte, sí que tiene una sala de exposiciones en la plaza de los Juzgados.
¿Más espacios favorecería la proliferación de artistas?
Sí. De los 91 artistas de Thieldón, diría que un 20% trabaja fuera, en ciudades comoBilbao, Madrid o Barcelona. Por otro lado, a veces también hay problemas de espacios donde poder crear, porque un pintor en una habitación de una vivienda puede trabajar, pero un escultor o un ceramista, no.En este punto, creo que debería existir un mayor apoyo institucional.
Ha colaborado con otras entidades culturales de la provincia. ¿Es fuerte el núcleo asociativo palentino en esta área?
Sí, yo creo que sí. El problema es que no hay relevo. Con esto quiero decir que a la gente no le importa estar ni colaborar cuando se pide una ayuda, pero es difícil que asuman una responsabilidad. En las asociaciones culturales está ocurriendo lo mismo que en las entidades vecinales. Hay socios que forman parte de ellas, pero que den el siguiente paso de implicación es complicado. Pienso que la sociedad, con los individualismos y las formas de ser que tenemos, va en otro camino. Estos cargos implican sacrificio, ayuda y entrega para estar pendientes de los demás y la de la sociedad.
¿Las administraciones públicas apoyan el arte local?
Tanto del Ayuntamiento de Palencia, que es con el que colaboramos normalmente, como de la Diputación, que nos ha ofrecido cualquier cosa que necesitemos, y de la Junta de Castilla y León, que también se ha ofrecido para colaborar con nosotros, no tenemos ninguna queja al respecto. La Concejalía de Cultura de la capital, bien con Laura Lombraña al frente o bien conFrancisco Fernández (de distinto signo político), han apoyado nuestras actividades y las han considerado como imprescindibles. Con los alcaldes Mario Simón y Miriam Andrés la relación es fluida.
¿Y los ciudadanos?
Lo que más me ha gustado de estos años en los que presidí Thieldón fue el apoyo que hemos recibido de los ciudadanos, que se ve de varias formas. En primer lugar, apoyando nuestras iniciativas con su presencia. Además, hay infinidad de gente que nos llama con propuestas y con ideas (como ofrecer un espacio para una exposición en una localidad de la provincia) y eso a mí me parece muy interesante.
¿Se apoyaba más en el pasado o en la actualidad en Palencia?
El respaldo al arte ha existido siempre, pero lo que ha cambiado es alguno de los caldos de cultivo, como la presencia de salas de exposiciones. Cuando existían estos espacios, los padres con sus hijos y la gente joven podían visitar periódicamente las muestras y eso iba generando la necesidad de ver y comprender el.Eso se ha perdido en buena medida. Antes, no había nadie que no saliera a dar un paseo por la Calle Mayor y no entrara a ver lo que había en la sala DonSancho. Además, como no hay muchas exposiciones, también se ha perdido el deseo de tener arte. En el pasado, una persona reconocida hacía una muestra en la ciudad y vendía toda o casi la totalidad de la misma. Hoy en día no se vende prácticamente nada de obra en Palencia.Es muy difícil. De hecho, aquí no hay galerías porque su negocio es vender arte y eso ya no funciona. Marietta Negueruela tenía una, pero ya no. Y esto ocurre porque el público palentino deja de ver regularmente exposiciones en las salas y pierde la necesidad de tener obras.
Pero la gente sigue acercándose a las exposiciones
Sí, la sigue yendo, pero a golpes. En la sala Unicaja hay una muestra al año. Pero para que surja la necesidad de adquirir arte tiene que haber una programación anual. Aquí creo que las instituciones tendrían que implicarse más. La Diputación, por ejemplo, tiene un calendario anual, pero no es únicamente de arte. En Navidad montan un belén, luego, otro mes, hay una exposición de trajes regionales... No es una programación de arte plástico. Por otro lado, en la biblioteca pública hay una exposición de joyería, otra de libros, más tarde una muestra de una señora que pinta en su casa y que no conoce nadie... No es un calendario atractivo.
Un referente cultural de la ciudad es laFundaciónDíaz-Caneja. ¿La llegada de un director, JuanGuardiola, ha reforzado el arte contemporáneo en Palencia?
Sí, aunque animaría a Guardiola a que se preocupe un poco más del arte palentino y de lo que hacemos aquí, que me parece que también es interesante. Creo que la Díaz-Caneja puede ayudar mucho y nos hemos ofrecido a colaborar con ella. Ahí dejo la bandeja en manos del director.
Una de las entidades con las que Thieldón lleva varios años colaborando es la Hermandad de Cofradías. ¿Sigue el convenio vigente?
Sí. Todos los años, un artista de Thieldón dona un cuadro para que sea la imagen del cartel de la Semana Santa Palentina. Yo fui uno de ellos (en la Pasión de 2022). Doy la enhorabuena a la hermandad porque está consiguiendo una colección de obras de arte sacro de artistas palentinos, que me parece muy positiva y muy interesante. Sería bueno que contáramos en Palencia con un museo de las Cofradías y de la Semana Santa donde esos cuadros pudieran ser expuestos.De hecho, esta dotación es una de las demandas de la hermandad desde hace mucho tiempo.