El sector hostelero acumula desde el inicio del estado de alarma el 15 de marzo de 2020 un total de 191 días con el interior de sus locales cerrados, es decir 6 meses y 11 días sin poder facturar a pleno rendimiento, a lo que se suman otros cuatro meses -120 días- sin utilizar tampoco las terrazas en el caso de los establecimientos que disponen de espacio para ellas.
Este es el trágico balance numérico que ha llevado al sector, no solo en la capital sino en varios puntos de la provincia, a estar al borde de la quiebra, teniendo en cuenta que durante más de trece meses, a través de sucesivas etapas con medidas restrictivas, los negocios han visto muy mermada su actividad e ingresos, mientras las facturas de gastos generales y el pago de alquileres y de todo tipo de impuestos no ha cesado cada 30 días o en las liquidaciones trimestrales.
En el caso de la clausura del interior de bares, restaurantes y cafeterías, el primer cierre decretado por las autoridades sanitarias duró -incluido el confinamiento- dos meses y 23 días, entre el 15 de marzo y el 8 de junio del pasado año, y el segundo un mes y 28 días, del 5 de noviembre al 11 de diciembre.
Cierre interior hostelero 191 días y 120 sin terrazas - Foto: Juan MelladoYa en 2021, el tercer cierre se prolongó un mes y 6 días -del 10 al 30 de enero y del 31 de enero al 8 de marzo- mientras el cuarto acumula con la jornada de hoy 15 días y sigue vigente desde el pasado 6 de abril a la espera de lo que decida el Consejo de Gobierno de la Junta el próximo lunes si persiste el descenso de contagios por Covid-19.
Dependiendo de que la curva de casos detectados se aplane más, podrían volver a abrir sucesivamente el interior los establecimientos de la capital, Guardo, Aguilar y Cervera, aunque la situación se complica en esta última localidad norteña al ser con diferencia la que más positivos acumula. Desde ayer, pudieron retomar la actividad interior hostelera Villamuriel y Venta de Baños tras una semana sin poder hacerlo.
Respecto a las terrazas, los cierres duraron cuatro meses con tres períodos distintos de medidas restrictivas. El primero de ellos se aplicó el pasado año durante dos meses y 10 días, comprendidos entre el 15 de marzo y el 24 de mayo; el segundo se prolongó un mes y 6 días, del 5 de noviembre al 11 de diciembre, y el tercero se llevó a cabo ya en 2021, del 31 de enero al 14 de febrero.
Cierre interior hostelero 191 días y 120 sin terrazas - Foto: Oscar NavarroProtestas sucesivas. En los últimos 13 meses las movilizaciones han superado la decena repartidas entre manifestaciones por la ciudad y concentraciones ante el Ayuntamiento, la Delegación Territorial de la Junta y la Subdelegación del Gobierno, así como en distintos actos simbólicos. Entre ellos, la colocación de carteles reivindicativos en todas las columnas de la zona porticada de la calle Mayor; la entrega de una carta a los Reyes Magos en Correos escrita por el hijo de un hostelero; la rotura de platos en la sedes de las distintas instituciones públicas; el obsequio de botellines de agua a la ciudadanía por su apoyo en la pandemia con lanzamiento de bandejas al suelo incluido;o el depósito de escrituras y llaves de los negocios hosteleros en una urna.
Todo ello aderezado con la queja continua por la escasez de mayores exenciones de impuestos en las épocas de inactividad y el retraso de las distintas administraciones en hacer llegar los apoyos a través de barias líneas de ayudas directas anunciadas. De momento, los negocios hosteleros siguen aguantando el tirón, recurriendo a los ahorros y los que acumulan mayores problemas son aquellos que no tienen locales en propiedad y tratan de negociar una demora en el pago de alquileres.
La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería (AEHP) y la Asociación General de Hostelería, integrada en la patronal CEOE Empresas de Palencia, apuntan que los ingresos del sector han caído un 50% durante la pandemia y que el 70% de la facturación se destina a los gastos que genera el mantener un negocio abierto, por lo que el resto son pérdidas que, de seguir acumulándose, acabarán derivando en cierres de locales.
Líneas de ayudas en vigor del Ayuntamiento y la Diputación
El pasado 17 de febrero el Ayuntamiento anunció un plan de choque para los sectores más afectados por la pandemia. Entre apoyos económicos, exenciones de tasas e incentivos al consumo la cifra se acerca al millón de euros. Para la hostelería, está pendiente la autorización de la Junta de una ayuda 100.000 euros a locales que hayan permanecido cerrados (ocio nocturno) o no dispongan de terraza. Además, se han habilitado apoyos a negocios vinculados al turismo -30.000 para hoteles y 20.000 para agencias de viajes- y 20.000 euros más para gimnasios y centros deportivos. Este paquete de ayudas aún puede solicitarse hasta el 30 de abril y hasta ahora se han presentado 11 agencias y 30 alojamientos. Otros 150.000 euros ampliables se destinan a subvencionar los intereses de los negocios que han solicitados los créditos ICO y el plazo de peticiones permanece aún abierto.
Se suman las ayudas que afectan a la supresión de las tasas por ocupación de vía pública, basuras y tratamiento selectivo de residuos urbanos cuando no hubo actividad. Asimismo, se facilitarán 200.000 euros en bonos de consumo a Palencia Abierta y la Asociación Palentina de Empresarios de Tecnologías (Apetic). Dos euros serán sufragados por el Ayuntamiento y ocho por el comprador y se podrán gastar en toda la ciudad, poniendo en circulación un millón de euros.
A ello se suma la utilización de plazas del aparcamiento de la ORA como espacio para terrazas. Las 365 peticiones del pasado año han sido renovadas, hay 41 nuevas ya revisadas por la Policía Local y están llegando otras tantas, mientras la empresa concesionaria de la zona azul, Dornier, debe calcular lo que dejará de recaudar el Consistorio por este motivo.
Por otro lado, la Diputación cuenta con una dotación de 200.000 euros correspondiente al presupuesto de 2020 para autónomos y pymes que desarrollen su actividad en el medio rural dentro del servicio de hostelería, restauración o las instalaciones deportivas. La ayuda se aplica el función del IBI que se abona por parte de cada negocio con una ayuda máxima de 400 euros. La cuantía podrá contar con una dotación adicional de 80.000 euros si fuera necesario.
«El Gobierno habla de 70.000 millones en ayudas y nadie sabe cómo se repartirán»
La Asociación de Empresarios de Hostelería (AEHP), presidida por Jorge Luis de Miguel y con 150 establecimientos integrados, critica la lentitud a la hora de recibir las ayudas anunciadas por parte de las distintas administraciones públicas.
«Se dice que hay 70.000 millones en ayudas para el sector a nivel nacional desde el Gobierno y nadie sabe cómo se van a repartir. Luego la Junta señala que habrá entre 1.000 y 4.000 euros por negocio dependiendo del número de empleados y no habrán llegado a cubrir ni el 1% de los negocios. Registré la documentación en enero y llamé hace unos días para ver cómo iba el expediente y estaba parado», lamenta.
A su juicio, se trata de una etapa dura ya que muchos empresarios del sector están renovando la concesión de créditos ICO, a lo que se suma que la ayuda municipal para el pago de intereses «no acaba de llegar aunque imagino que lo hará pronto».
Respecto al posible cierre masivo de restauramtes, bares o cafeterías si pesisten las medidas sanitarias restrictivas, Jorge Luis de Miguel considera que lo peor vendrá enun año. «Los negocios autónomos aguantan porque cobran la ayuda por cese de actividad a través de las mutuas, unos 900 euros, siguen los Ertes o el dueño del local no les cobra la renta. Lo malo vendrá cuando estos apoyos terminen y haya que amortizar el capital real por los ICO y habrá un problema gordo. De momento, sabemos que son varios los asociados que han optado por acogerse a una la jubilación anticipada y han cerrado sus locales», dijo.
«Mucha gente tira de ahorros y deja de pagar alquileres y deudas para subsistir»
Jaime Antolín, presidente de la Asociación General de Hostelería (AGH), integrada en la patronal CEOE Empresas de Palencia y formada por unos 80 asociados, cree que el sector se mantiene como puede.
«Hay gente que no da más de sí con esta difícil crisis, y aunque no nos constan cierres definitivos, sí se dan rotaciones y negocios que cambian de manos como todos los años. El propietario del local lo pone de nuevo el alquiler y alguien acaba retomando la actividad hostelera. Además, nos consta que al menos cuatro personas se han jubilado y que el establecimiento que regentaban no se ha vuelto a abrir de momento», tal y como señala.
En torno a las dificultades y los sucesivos cierres temporales derivados de la pandemia, apunta que están lastrando todos los negocios. «Muchos no han recibido préstamos ICO al estar en una situación complicada aunque se diga que el Gobierno te avala. Abrir para trabajar bajo pérdidas continuas es muy difícil. La mayor parte de la gente está tirando de los pequeños ahorros que puede haber acumulado, dejando de pagar alquileres hasta tener liquidez y acumulando otras deudas», expone.
Así, el presidente de la AHGH confía, como se hace en otros muchos sectores productivos, en que la vacunación contra la Covid-19 se acelere. «Es preciso volver a una actividad normal. Para no perder dinero en un negocio hostelero hay que trabajar bien, ya que un 70% de lo ingresado se lo llevan los gastos y el resto de lo obtenido es para vivir», dice.